Cuando el último zar, Nicolás II, encargó a la casa de orfebrería Fabergé un huevo para felicitar la Pascua de 1913 a su madre, la emperatriz viuda María Feodorovna, el emblemático joyero ruso creó una obra de arte en miniatura que pasaría a los anales de la historia por su delicadeza y su majestuosidad. La pieza, perteneciente a la colección imperial de los Romanov, se ha vendido este martes en Londres en una subasta de la casa Christie's por 26 millones de euros . La venta establece «un nuevo récord mundial para una obra de Fabergé» ... Читать дальше...