Agustín Argüelles, el "divino" padre de la Constitución de Cádiz: quién fue y por qué es importante en la historia de España
Agustín Argüelles fue un político y diplomático español del que muy pocos conocen su nombre o historia, pero no por ello ha tenido menos importancia en el devenir de España. Varias calles en ciudades españolas le rinden homenaje, especialmente en Asturias, su tierra natal, y hasta el metro de Madrid tiene una parada con su apellido.
Argüelles era conocido como "el Divino" por su oratoria, y no era para menos, pues fue uno de los padres de la Constitución de Cádiz de 1812, proclamada en plena invasión de las tropas de Napoleón y que marcó un hito importante en la historia de España.
Quién fue Agustín Argüelles y por qué tiene calles o una parada del metro de Madrid con su nombre
Nacido en Ribadasella en 1776, Agustín José Argüelles Álvarez estudio la carrera de Derecho en Oviedo y poco después se trasladó a Madrid, pues gracias a su dominio de los idiomas (destacando el inglés, además del italiano o el francés) entró en la Secretaría de Interpretación de Lenguas. La Real Academia de la Historia Hispánica asegura que fue muy estimado por grandes personalidades tanto de las letras como de la ciencia, en especial por Gaspar Melchor de Jovellanos y Leandro Fernández de Moratín.
Más tarde, en 1806, Manuel Godoy, valido de Carlos IV, le envió a la embajada en Londres para trabajar en conversaciones con el Gobierno británico de cara a una posible alianza contra Napoleón Bonaparte, cuyo poder militar ya se encontraba en apogeo.
Según explica la UNED, pasaron tres años hasta su regreso a España, y en su estancia en Londres le dio oportunidad de estudiar el sistema político inglés o relacionarse con personalidades como Lord Holland, apasionado defensor del liberalismo europeo y principal hispanista británico, o también de españoles como el conde de Toreno (José María Quiepo de Llano, que también tuvo importancia en la promulgación de la Constitución de 1812).
El levantamiento español contra las tropas napoleónicas motivó su regreso a España, a requerimiento de Gaspar Melchor de Jovellanos, y se estableció en Sevilla, donde tenía su sede la Junta Suprema Central.
Los trabajos de este político liberal anticiparon los de la Corte de Cádiz, y participó activamente en la redacción de la primera constitución española: La "Pepa" de 1812. Manuel Moreno Alonso, en "Confesiones Políticas de Don Agustín de Argüelles", explica que se inspiró en Lord Holland, con quien siempre mantuvo una estrecha amistad y que permitió que se convirtiera en una pieza fundamental de entre los españoles existentes en Londres. Destacaron sus numerosos debates en defensa de la libertad de imprenta, la condena en la trata de esclavos o la abolición del tormento como prueba judicial para sentar las bases de la Carta Magna de Cádiz, y en general, su activismo parlamentario.
Posteriormente, se convirtió en el primer diputado por Asturias, tal y como explica la Junta General del Principado de Asturias. Asimismo, fue el encargado de redactar el preámbulo y buena parte del articulado de la Constitución de 1812.
De padre de la primera constitución de la historia de España a la cárcel con Fernando VI
Tras la vuelta de Fernando VII a España y con ello, la restauración absolutista, Agustín Argüelles fue encarcelado. La llegada del monarca hizo que el régimen constitucional quedara totalmente abolido, y a su vez, comenzara una fuerte represión contra los liberales. El papel destacado de Argüelles como redactor principal de la Constitución de Cádiz de 1812 y sus ideas liberales solo fueron algunos de los motivos por lo que sería condenado por el absolutismo: primero, fue mandado presidiario a Ceuta, y después a Alcudia, en las Islas Baleares.
El liberal quedó privado de libertad durante los seis años que duró el absolutismo hasta que fue liberado en 1820 gracias al levantamiento de Rafael de Riego y posterior vuelta al régimen constitucional. A partir de entonces, fue uno de los líderes de los moderados y fue nombrado Ministro de la Gobernación, fomentando el perdón y el olvido y en búsqueda de una reconciliación nacional con los absolutistas, evitando así una represión contra ellos.
Agustín Argüelles fue tutor de Isabel II y también participó en la constitución española de 1837
Con la caída del gobierno liberal, se exilió de nuevo en Inglaterra y no volvió a España hasta la muerte de Fernando VII, participando también en la redacción de la constitución de 1837. Perdió la votación contra Baldomero Espartero para ser elegido regente de España, pero fue nombrado tutor de Isabel II y su hermana Luisa Fernanda durante su minoría de edad.
En 1844, un año después de la caída de Espartero, falleció en su domicilio en Madrid. Más de 50.000 personas acudieron a su entierro, según redactó Ángel Fernández de los Ríos, y fue enterrado en el antiguo cementerio de San Nicolás.