Científicos descubren que el centro de la memoria cerebral empieza ‘lleno’ y se va reduciendo para optimizar el aprendizaje
Un grupo de neurocientíficos descubrió que el cerebro no desarrolla su memoria como una hoja en blanco, sino que comienza con una enorme cantidad de conexiones entre neuronas que luego son eliminadas de manera selectiva para volver más eficiente el aprendizaje y el almacenamiento de recuerdos.
El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, revela cómo evoluciona el hipocampo, una región cerebral clave para la memoria y la orientación espacial. Según los investigadores, este proceso de poda permite que el cerebro adulto sea más preciso al recuperar información y menos dependiente de conexiones excesivas.
El estudio fue liderado por el neurocientífico Victor Vargas-Barroso junto con el investigador Peter Jonas, del Institute of Science and Technology Austria.
Un cerebro infantil con conexiones caóticas
Para entender cómo se forma la red de memoria, los científicos analizaron cerebros de ratones en distintas etapas de desarrollo: poco después del nacimiento, durante la adolescencia y en la adultez.
El equipo examinó más de 7.000 posibles conexiones neuronales mediante una técnica avanzada capaz de registrar señales eléctricas entre varias células al mismo tiempo. Los resultados mostraron que los cerebros jóvenes tenían una red extremadamente densa y aparentemente desordenada.
Con el paso del tiempo, esa maraña de conexiones comenzó a reducirse. Las neuronas perdieron parte de sus enlaces y la red se volvió más dispersa, organizada y especializada.
Los investigadores también observaron cambios físicos sorprendentes. Las prolongaciones neuronales encargadas de enviar señales se hicieron más cortas y simples en la adultez, mientras que las estructuras receptoras siguieron desarrollándose.
Menos conexiones, pero una memoria más eficiente
El estudio mostró además que las conexiones neuronales infantiles eran mucho más fuertes. En cerebros inmaduros, una sola señal podía activar fácilmente otra neurona. En cambio, el cerebro adulto necesita integrar señales provenientes de múltiples neuronas para reaccionar.
Según los investigadores, este cambio mejora enormemente la capacidad de almacenar recuerdos complejos. Simulaciones computacionales con 100.000 neuronas confirmaron que las redes más dispersas y débiles eran más eficientes para recuperar información.
Los científicos creen que este proceso podría ayudar a explicar la llamada amnesia infantil, es decir, la dificultad de recordar los primeros años de vida. Las memorias tempranas podrían quedar atrapadas en esas redes neuronales densas que luego desaparecen durante el desarrollo cerebral.
Ahora, el equipo busca descubrir qué mecanismos biológicos deciden qué conexiones sobreviven y cuáles son eliminadas durante la maduración del cerebro.