Los estadios del Mundial, la gran obra del Grupo ACS
En apenas dos días arranca el Mundial de Fútbol de 2026. Una edición llamada a marcar un antes y un después en la historia del deporte. Por primera vez, tres países –Estados Unidos, Canadá y México– compartirán la organización del torneo y también será la primera Copa del Mundo con 48 selecciones en un formato ampliado que convertirá la competición en la más grande jamás celebrada.
Durante semanas, millones de aficionados de todo el planeta seguirán cada partido, cada gol y cada emoción. Los focos apuntarán a las grandes estrellas del fútbol y a las ciudades anfitrionas. Sin embargo, mucho antes de que ruede el balón, ha habido otro protagonista trabajando entre bastidores: la infraestructura.
Porque un evento de esta magnitud no se improvisa. Requiere años de planificación, inversión y construcción. Y en esa historia menos visible, pero esencial para el éxito del campeonato, el Grupo ACS ha desempeñado un papel destacado. A través de Turner Construction, su filial estadounidense y la mayor constructora del país según la publicación especializada ENR, el grupo ha contribuido al desarrollo, modernización o construcción de algunos de los estadios más emblemáticos que acogerán partidos del Mundial de 2026. El torneo empieza ahora. Pero, en muchos sentidos, el Grupo ACS lleva años ayudando a construirlo.
La Copa del Mundo es el mayor escaparate global del deporte. Su impacto trasciende con creces los noventa minutos de juego. La competición moviliza a millones de viajeros, genera actividad económica, transforma espacios urbanos y deja una huella duradera en las ciudades que la acogen.
Cada edición supone una oportunidad para impulsar infraestructuras, mejorar la conectividad y proyectar internacionalmente a los territorios anfitriones. Los estadios son la cara más visible de ese legado. No solo albergan encuentros deportivos; también funcionan como motores de actividad económica, centros de entretenimiento y puntos de encuentro para la comunidad.
Por eso, detrás de cada gran torneo hay una compleja red de proyectos de ingeniería y construcción capaces de responder a exigencias cada vez mayores en materia de sostenibilidad, tecnología, accesibilidad y experiencia del usuario. En el Mundial de 2026, buena parte de ese trabajo previo tiene sello del Grupo ACS.
Hablar de grandes recintos deportivos en Estados Unidos es hablar de Turner Construction. La compañía, integrada en el Grupo ACS, se ha consolidado durante décadas como uno de los principales referentes en la construcción de instalaciones deportivas.
Su experiencia incluye algunos de los estadios más reconocibles del país entre pabellones de la NBA, recintos de la NFL, complejos universitarios y espacios multifuncionales que forman parte del paisaje urbano estadounidense. Esta trayectoria explica que una parte significativa de los escenarios que protagonizarán el Mundial cuenten con participación de Turner. Desde la Costa Oeste hasta la Costa Este, pasando por el corazón del país, la presencia de ACS se extiende por algunos de los estadios más icónicos del torneo.
Se trata de infraestructuras diseñadas para responder a las necesidades del deporte de élite, pero también para integrarse en la vida cotidiana de sus ciudades y convertirse en referentes arquitectónicos y sociales, con impacto económico, cultural y urbano duradero para futuras generaciones.
Cinco estadios clave con participación del Grupo ACS
SoFi Stadium: la joya tecnológica de Los Ángeles
Ubicado en Inglewood, dentro del área metropolitana de Los Ángeles, el SoFi Stadium se ha convertido en uno de los grandes iconos de la arquitectura deportiva contemporánea.
Con capacidad para más de 70.000 espectadores, ampliable hasta superar los 100.000 en grandes acontecimientos, el recinto es la sede de Los Angeles Rams y Los Angeles Chargers, dos de los equipos punteros de la NFL. Su diseño combina innovación tecnológica, experiencia inmersiva y una integración urbana de gran escala.
Entre sus elementos más reconocibles destaca la espectacular cubierta translúcida de ETFE, que permite el aprovechamiento de la luz natural al tiempo que contribuye al control climático interior. También sobresale su famosa “Infinity Screen”, una gigantesca pantalla suspendida considerada una de las más grandes jamás instaladas en un estadio.
Más allá del propio recinto, el estadio forma parte de un amplio complejo de ocio, entretenimiento y usos mixtos que ha transformado el entorno de Inglewood.
Durante el Mundial de 2026 será una de las sedes más importantes del campeonato y albergará encuentros de máxima relevancia en las fases avanzadas del torneo.
Levi’s Stadium: innovación y sostenibilidad en Silicon Valley
En Santa Clara, en pleno corazón del área de la Bahía de San Francisco y muy cerca de Silicon Valley, se encuentra otro de los escenarios destacados del campeonato: el Levi’s Stadium.
Con capacidad para 68.500 espectadores y hogar habitual de los San Francisco 49ers, este recinto se ha convertido en un referente internacional por su apuesta por la sostenibilidad.
Fue el primer estadio de fútbol americano profesional de Estados Unidos en obtener la certificación LEED Gold, un reconocimiento que acredita elevados estándares medioambientales. El complejo incorpora sistemas avanzados de eficiencia energética, paneles solares e iniciativas destinadas a reducir el impacto ambiental de su operación.
A ello se suma un elevado nivel de digitalización y conectividad, acorde con el entorno tecnológico en el que se ubica.
La combinación de sostenibilidad, innovación y experiencia para el espectador convierte al Levi’s Stadium en uno de los grandes escaparates del Mundial y en una muestra de cómo la ingeniería puede contribuir a un modelo de infraestructura más eficiente y responsable.
Lumen Field: referencia urbana en Seattle
Seattle también tendrá un papel protagonista en el torneo gracias al Lumen Field, un estadio con capacidad para cerca de 69.000 espectadores y sede de los Seattle Seahawks de la NFL y de los Seattle Sounders de la MLS.
Situado estratégicamente junto al centro urbano, el recinto destaca por su estrecha relación con la ciudad y por formar parte de un complejo multifuncional que incluye espacios para eventos, actividades culturales y encuentros comunitarios.
Su diseño abierto y la cubierta parcial generan una atmósfera especialmente reconocida por la intensidad acústica que produce el público, convirtiéndolo en uno de los estadios más vibrantes de Estados Unidos.
La elección de Seattle como sede mundialista refuerza el papel de este recinto como uno de los grandes centros de actividad deportiva y cultural del noroeste del país.
Arrowhead Stadium: tradición renovada en el corazón de Estados Unidos
Si existe un estadio capaz de representar la tradición del deporte estadounidense, ese es el Arrowhead Stadium de Kansas City.
Inaugurado en 1972 y con capacidad para más de 76.000 espectadores, es uno de los recintos más emblemáticos de la NFL y la casa de los Kansas City Chiefs.
La participación de Turner Construction ha sido fundamental en su proceso de modernización. La compañía lideró una profunda renovación destinada a actualizar instalaciones, mejorar los accesos, reforzar los servicios para los aficionados y optimizar la experiencia general del espectador en conjunto.
El resultado es un estadio que conserva su identidad histórica y su carácter icónico, pero adaptado a los estándares de una gran competición internacional como es la Copa del Mundo de fúbtol.
Su presencia en el Mundial demuestra que el legado deportivo también puede construirse mediante la renovación inteligente de infraestructuras ya consolidadas en el largo plazo.
Lincoln Financial Field: versatilidad y experiencia para el espectador
En la Costa Este, Filadelfia contará con uno de los recintos más preparados para acoger grandes eventos internacionales: el Lincoln Financial Field.
Con capacidad para cerca de 68.000 espectadores, este estadio es la sede habitual de los Philadelphia Eagles y forma parte del gran complejo deportivo de la ciudad.
Diseñado como un espacio multifuncional, combina la celebración de competiciones deportivas con conciertos, espectáculos y eventos de gran formato, convirtiéndose en uno de los centros neurálgicos de una ciudad histórica. Sus amplias áreas de hospitalidad, servicios modernos y configuración flexible lo convierten en una infraestructura especialmente preparada para responder a las exigencias de un evento global como el Mundial, en el que estarán puestos miles de ojos.
La elección de Filadelfia como ciudad anfitriona refuerza además la importancia de este recinto dentro del panorama deportivo y cultural estadounidense.
Más que fútbol: el legado de la infraestructura
Los estadios del Mundial son mucho más que escenarios deportivos. Son símbolos urbanos, motores económicos y espacios de convivencia que continúan generando actividad mucho después de que finalicen los grandes eventos.
Muchos de ellos han impulsado procesos de regeneración urbana, han atraído nuevas inversiones y han contribuido a redefinir barrios completos.
La construcción y modernización de estas infraestructuras refleja una visión más amplia del papel que desempeñan los grandes equipamientos públicos: espacios capaces de conectar deporte, cultura y desarrollo. En esa transformación, compañías como ACS desempeñan una función esencial al aportar la capacidad técnica, la experiencia constructiva y la visión de largo plazo.
Cuando el balón eche a rodar , el mundo mirará a los jugadores y a los estadios. Pero detrás de cada grada y de cada imagen, habrá años de trabajo invisible.
Porque antes del Mundial, ya existían sus cimientos. Y muchos de ellos llevan la firma del Grupo ACS.