«Ni rezó ni se santiguó»: el comandante que llevó al papa a Barcelona revela detalles del vuelo
El papa León XIV está llegando al ecuador de su vista a España. Hoy está en Barcelona y la ciudad condal lo ha recibido con todos los honores. Ha llegado a la capital catalana en avión, en una nave de Iberia bautizada como 'Peñón de Ifach', con el comandante Pablo Ramírez al frente. Este ha compartido en los medios su experiencia y ha puesto el foco en algunos detalles de interés para la audiencia que ha referido en su participación en programas como 'Y Ahora Sonsoles' (Antena 3). Lo primero que han explicado en el directo de Sonsoles Ónega han sido algunas curiosidades sobre el acondicionamiento del avión: con un imagen de la Virgen de Monserrat justo frente al papa, los reposacabezas con el escudo papal y música por obra y gracia del coro de la Escolanía del Escorial. El sumo pontífice habría desayunado «tortilla francesa con calabacín y tiramisú» y en el vuelo viajaban, además de la comitiva que lo acompaña, hasta 83 periodistas acreditados». Sobre el trayecto en sí, Ramírez ha querido dar a conocer aspectos que podrían resultar curiosos. Uno de ellos es que el papa ha querido estar con la tripulación a la hora del despegue, en la cabina. Allí, ha obsequiado a todos con un rosario y les ha hecho algunas preguntas de cierta complejidad que delatan su formación como matemático. «Se nota la formación científica que tiene. Ha formulado preguntas sobre la mecánica del vuelo, la aerodinámica, le hemos explicado la ruta que íbamos a hacer, la que íbamos a volar, y se ha puesto los cascos para escuchar las comunicaciones cuando hablábamos con el control civil y el control militar», ha dicho el comandante de la operación. El vuelo del papa a Barcelona ha contado con numerosas medidas de seguridad. Le siguen »cazas por protección. Protocolo, la escolta que debe tener todo jefe de estado, y el espacio aéreo con ciertas restricciones», han referido en el programa. Al llegar a la ciudad catalana se ha controlado más el tráfico tanto el que se llevaba por delante como el de por detrás, «un espacio de seguridad que han organizado bien los controladores en la aproximación para que no tuviésemos aviones que no estuvieran lo suficientemente separados», ha añadido Pablo Ramírez. Sonsoles Ónega le ha hecho la pregunta del millón: «¿Se ha santiguado al despegar? ¿Ha rezado o algo?». El comandante que ha llevado a León XIV hasta Barcelona ha respondido que «no», «ni se ha santiguado ni ha rezado». Ellos le pidieron permiso para despegar y él ha contestado amable: «Adelante».