La fotogenia del descuartizador
Si Daniel Sancho no fuera un guapo de póster, el caso Sancho se habría quedado en página volandera del temario de sucesos. Pero el tipo es un Brad Pitt de figuración, y la fotogenia ha ganado el sitio a la aberración. El crimen lleva durando más de un año. El tema no es un homicidio de palmeral sino un guaperas entre policías, a cargo del mal. A ratos, cuesta ver a Daniel como asesino, porque parece un actor que se empleara un momento en la reconstrucción de unos hechos , para una teleserie donde él es el protagonista de cartelera y no el culpable preventivo del descuartizamiento de un novio que no sabemos muy bien si es novio, o qué.... Ver Más