Restos arqueológicos
Prendado de la majestad renacentista que Hernán Ruiz II dibujó para aquella sacristía de San Pablo que nunca se terminó, Miquel Roca Junyent se definió como un resto arqueológico . No como piedra estéril que nadie mira al borde de un camino, sino como sillar, batiente de puerta o cimiento de muro que insinúa que en el lugar en que ahora no hay más que rocas alineadas hubo en otro tiempo templo, palacio, fortaleza o edificio administrativo, y que la mirada sabia del arqueólogo es capaz de reconstruir con un poco de estudio. Los restos arqueológicos hablan y explican, decía, y el abogado catalán no es sólo uno de los padres de la Constitución , sino a sus 84 años... Ver Más