Moncloa elimina los corrillos aprovechando la catástrofe de Valencia
Los Consejos de Ministros siempre han ido acompañados de corrillos entre periodistas y políticos, cuando las cámaras ya se han apagado. Tras las comparecencias y los turnos de preguntas, los miembros del Gobierno habitualmente se quedan a aclarar dudas a los medios de comunicación acreditados. No solo políticos, sino también secretarios de Estado y jefes de comunicación de la presidencia del Gobierno.
Sin embargo, en las últimas dos semanas esta tendencia se ha cortado de raiz. Desde el inicio de la crisis por la DANA, que ha dejado ya más de 220 muertos en España, las comparecencias se limitan a la exposición de las medidas y la respuesta a las preguntas. Y no hay conversaciones fuera de los micrófonos, ni aclaraciones. Todos los miembros del Ejecutivo abandonan rápida e inmediatamente la sala, justo después de que se apaguen las cámaras.
En las dos últimas ruedas de prensa, ha sido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha comparecido para anunciar los dos primeros paquetes de ayuda para las familias afectadas por el temporal que ha golpeado, principalmente, la provincia de Valencia. Sin nadie a su alrededor, en la primera fila han acudido en ambas ocasiones el ministro de Justicia, Presidencia y Relación con Las Cortes, Félix Bolaños, y la ministra Portavoz y de Educación, Pilar Alegría. Pero ninguno de los dos se ha detenido a hablar con los periodistas presentes en la comparecencia y se han marchado tras los pasos del líder del Ejecutivo.
Tampoco lo ha hecho el secretario de Comunicación, que habitualmente responde a las cuestiones que le plantean los medios sobre la actualidad política y los anuncios que hagan los representantes del Gobierno. Esta tendencia parece extenderse siempre que Sánchez comparece, y los propios periodistas pronostican que volverán los corrillos en cuanto comparezcan de nuevo los ministros, y no el presidente, cuya agenda en estos días es especialmente apretada y repleta de compromisos internacionales.