El pueblo a 20 minutos de Sevilla con una torre que comunica directamente con Itálica
En la provincia de Sevilla se esconden rincones monumentale s cargados de historia que representan el mayor legado de nuestras raíces. Tal es el caso de iglesias, palacios, castillos, puertas,… que se distribuyen a lo largo y ancho del territorio hispalense. Y entre ellas también se encuentran torres, como la que se encuentra en una localidad, apenas a 20 minutos de distancia de la capital sevillana, y envuelta en una leyenda que pocos conocen. Se trata de la Torre de los Guzmanes, en La Algaba . Fue mandada a construir por el primer señor de este pueblo, Juan de Guzmán y Torres con un doble objetivo: que hiciera funciones defensivas a la par que residenciales. La fecha de construcción fue en plena la guerra protagonizada en el reino de Sevilla por la casa de Medina Sidonia y la de Arcos. Se inició en 1440 y se finalizó sobre 1446. De estilo mudéjar , tiene 27 metros de altura y es de planta rectangular; cuenta con cuatro pisos y una azotea almenada. Su fachada, austera, presenta únicamente un ajimez - ventana arqueada, dividida en el centro por una columna- con arcos lobulados y una balaustrada de piedra en la que hay tallados dos rosetones; una ventana con arco de herradura en marcado sobre un alfiz; y un blasón de la Casa de los Guzmán. El acceso a la misma se encuentra en la fachada sur y se realiza por un arco de medio punto. En la parte norte, y al nivel de la última planta hay un desaguadero – para el agua de lluvia- porque en ella se encuentra un patio porticado interior desde el que se accede a diversas dependencias. Durante los siglos XIX y XX sufrió varias restauraciones y se le han ido adosando viviendas. Además, ha tenido diversos usos; se ha utilizado para almacén, como cárcel, y en la actualidad como salón de actos y sala de exposiciones. En 1985 fue declarada Bien de Interés Cultural. Además de la valía monumental de la torre esta se encuentra rodeada de una leyenda. Y es que la misma comunica con las ruinas de la metrópoli romana Itálica , que se encuentran a unos cinco kilómetros de distancia. Bajo la torre existe un túnel que desemboca en este lugar y que era una vía de escape en caso de asedio de la zona. Otra de las leyendas que gira en torno a la misma es que cuando había riadas los algabeños se refugiaban en la Torre porque era el punto más alto del lugar. Y una más, que cuenta que un cristiano se enamoró de una bella criada musulmán de Juan de Guzmán y empezó a trabajar en la torre para poder verla a diario. Sin embargo, la historia terminó en fatalidad ya que un día resbaló cayó desde lo alto y murió en el acto.