Pallete ya no me sirve, que pase el siguiente
Dicen los que saben que Álvarez-Pallete no lo vio venir , no con la virulencia con la que se afiló el hacha para su decapitación. Aturdido desde su viaje al desierto saudí para conocer a esos accionistas de cuyo desembarco tampoco se coscó, era como un reo en el corredor de la muerte, intentando desesperadamente apelar a cualquier puerta, de pino o de caoba, que viera entreabierta para revertir su subida al cadalso. La suya ha sido una agonía todo menos lenta. Fulminante no por una repentina humanidad de su ejecutor sino porque precisamente el tiempo es algo que corre en contra de Sánchez. Necesita tener todo atado para que nada ni nadie pueda ser ni ejercer de contrapoder, la... Ver Más