Sareb paraliza la venta de viviendas mientras negocia el traspaso de sus casas a Sepes
Sareb paralizará desde mañana y hasta el próximo 30 de junio la comercialización y venta de «todos los activos inmobiliarios susceptibles de formar parte del parque estatal de viviendas de alquiler asequible y social». La decisión ha sido tomada este jueves durante una reunión de la junta general de accionistas (el Estado es su mayor propietario), en la que se ha acordado instruir al Consejo de Administración para que nen coordinación con Sepes y con los departamentos ministeriales competentes, «trabaje en las alternativas que permitan a Sareb colaborar en la generación del parque estatal de vivienda de alquiler social o asequible», según ha comunicado la entidad a la CNMV. Sareb se ha puesto de límite hasta el 30 de junio porque esa es la fecha en la que la entidad deberá presentar en junta general de accionistas un plan estratégico donde se desgranen las condiciones y el número de activos que serán traspasados a Sepes, la entidad de suelo pública a la que el Gobierno le ha dado la categoría de empresa estatal de vivienda. La idea es la de que el grueso de los inmuebles residenciales que tiene Sareb en cartera acaben siendo traspasados a Sepes, alrededor de 40.000, deslizó el Gobierno el pasado mes de enero. Pero la entidad creada en 2012 para absorber los activos tóxicos de la banca de la crisis del ladrillo tiene que estudiar la fórmula adecuada para hacerlo sin desatender a su mandato de repagar deuda al Estado, cuando quedan alrededor de 30.000 millones por liquidar. El año pasado ya admitía que unos 15.000 no iban a ser recuperables y la previsión es que en 2027 Sareb baje la persiana para siempre. (Habrá ampliación).