La Copa del Rey que solo podía ganar el Real Madrid
En 1990 los filiales dejaron de participar en la Copa del Rey por razones obvias. Principalmente por el conflicto de intereses que podría surgir si un equipo filial se enfrentara a su primer equipo. Hasta 1990, los segundos equipos podían jugar y eso nos dejó una de las historias más bonitas de la copa.