Son un peligro para la democracia
Se equivocan los que sigan pensando que el problema no es el PSOE sino Sánchez. La realidad es que el PSOE es hoy una organización enferma, abandonada al totalitarismo y con una extraña parafilia de sumisión que les hace pedir fango como antes pidieron tierra. No es casual que el PSOE fuera de los últimos partidos socialdemócratas europeos en aceptar la idea de democracia –hasta Suresnes fueron marxistas–. Se les nota y solo hay que echar un ojo a la prensa de estos días para comprobar que el problema no está localizado en una persona y que el postsanchismo será peor que el sanchismo. Vemos a Alegría, a Bolaños y a Albares como si fueran Carrero, Arias Navarro o Girón... Ver Más