Paradoja de la oposición
Feijóo hizo el pasado miércoles en el Congreso uno de sus mejores discursos, si no el mejor: sólido, contundente, responsable, cargado de razón. El problema es que en política sirve de poco tener razón si no te la dan, y sólo pueden darla las urnas o, en su defecto, la opinión pública. Pero la de la opinión pública sólo se mide en las encuestas de intención de voto, es decir, en la expectativa de unas elecciones cuya hora aún no ha llegado porque el que la decide –además del calendario, que las fija en 2027– es el destinatario de ese discurso sólido, responsable, etcétera. Y como en esos sondeos Feijóo aparece como el futuro presidente del Gobierno, sus buenas expectativas... Ver Más