Una separación que es la muerte
Una forma vistosa de mostrar fastidio respecto de la propia Iglesia es que alguien anuncie a bombo y platillo que no marcará la «X» en la Declaración de la Renta. Siempre hay un motivo a mano, ya he perdido la cuenta. El último de la lista es la negociación con el Gobierno sobre el futuro de la abadía del Valle de los Caídos. Siempre me ha resultado curiosa la especial inquina de algunos católicos hacia sus propios pastores, especialmente si no secundan su proyecto ideológico. En España, además, existe una tradición inveterada de cierto catolicismo empeñado en salvar a la Iglesia de sí misma : «que se condene el Papa, si quiere», acuñaron algunos ante las modernidades de León XIII.... Ver Más