Siglos de brillo en la penitencia en Madrid
La procesión más devota de Madrid sigue siendo la que baja al bar. De hecho, me imagino una legión de fieles tras una imagen de Casimiro Mahou Bierhans, con sus penitentes, sus tambores y una luz de cien velas encendidas al paso por las calles de Madrid. Sería la justa, la más honesta, la que reuniría a cientos de miles de personas porque es una verdad empírica afirmar que Mahou ha hecho más por la fe de los madrileños que San Isidro Labrador en cuatro vidas. De un modo u otro, la cerveza es a Madrid lo mismo que la espuma a la birra, algo inseparable, necesario, evidente y absolutamente inevitable. Las primeras procesiones de la Villa le deben su... Ver Más