Multa y bache
Las que nos teñimos las canas antes de claudicar y peinarlas, recordamos los viajes eternos en coche para cubrir trayectos que hoy en día se hacen a diario. Viajar a la playa podía ser toda una epopeya si dentro del vehículo se hacinaban los pasajeros entre maletas y sillas de playa introducidas literalmente a presión. Súmale el inexistente aire acondicionado de unos vehículos sólo provistos de ventanillas accionadas manualmente, para hacer aún menos confortable la estampa. Las medidas de seguridad que hoy en día ya tenemos interiorizadas, como ponerse el cinturón o colocar correctamente la carga, eran reglas desconocidas antaño. El Estado se ha esforzado durante años en concienciarnos bajo la perenne amenaza de la multa y con el objetivo... Ver Más