España puso el destino de su gran imperio sobre los hombros de este espía
Desde la Antigüedad, todos las grandes potencias han tenido espías. El primer servicio profesional de espionaje fue con el emperador Trajano o con Adriano, no está del todo claro. Se sabe que en el siglo II, el cuartel de Castra Peregrina ya funcionaba como una especie de CIA en la que trabajaban tanto civiles como militares recabando información. De esta época son, por ejemplo, Marco Oclatinio Advento, un soldado que organizó una red de informadores en Britania, o Marco Aquilino Felice, un sicario que se convirtió en agente doble. La información sobre el enemigo se convirtió desde entonces en un arma más letal que cualquier bomba o ejército. Así ha sido hasta la Guerra Fría y en los que llevamos... Ver Más