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Cuando el Papa Francisco impulsó la construcción de la capilla del San Lorenzo: “Era la función social que quería para la juventud”

El arraigo del Papa Francisco en la cultura popular es profundo. Sus gustos literarios, musicales y del mundo del cine no solo eran comentados públicamente por la autoridad episcopal, sino que incluso eran utilizados como una forma de canalizar sus mensajes y enseñanzas.

Algo que, además, se complementaba con un estilo marcado por la horizontalidad, que lo caracterizó incluso durante los años previos a su llegada al Vaticano, cuando todavía era el arzobispo primado de la Argentina. En eso, su historia con el club San Lorenzo es fundamental. Y no solo por su condición de hincha.

A lo largo de su estadía en el arzobispado, Jorge Mario Bergoglio fue un cercano colaborador de las obras sociales realizadas desde la Ciudad Deportiva de su equipo, abogando, por ejemplo, a favor de la construcción de la capilla Lorenzo Massa. Así lo recordó Oscar Lucchini, arquitecto del proyecto y encargado de la iglesia que compartió estrechamente con Francisco.

“En el centenario de nuestro club, el año 2008, la dirigencia me propone ir a verlo para hacerle socio del San Lorenzo de Almagro. Fuimos con el presidente de ese momento y otros dirigentes, y me llevaron a mí”, comentó el argentino desde el otro lado de la cordillera.

Ya su personalidad cuando nos recibe era, en aquel tiempo, demostrativa de su humildad. Recuerdo que su secretario nos dice ‘Monseñor se va a sentar en esta mesa’, que era oval. Yo era un poco el invitado, el pinche. Y me senté atrás, en la mesa, alejado. Sale el monseñor, yo presento a todos los dirigentes del club, nos dice ‘tomen asiento, por favor’, y él, con esa humildad que le correspondía, vino y se sentó al lado mío, no del presidente”, añadió Lucchini.

Papa Francisco posa con la camiseta del club San Lorenzo.

Fue ahí donde el arquitecto pudo sostener una charla con el fallecido líder de la iglesia católica. “Ya estábamos familiarizados, pero nadie hablaba. Así que empecé yo. Él preguntó: ‘¿En qué anda San Lorenzo?’, siempre sufriendo por nuestro club”, soltó entre risas. “Y se me ocurrió una cita evangélica. Dije: ‘San Lorenzo está navegando mar adentro’, en referencia a una parte de la historia bíblica, y bueno, ahí rompí un poquito el hielo. A él le gustó mucho porque era un documento que él había preparado en los comienzos del arzobispado”.

De hecho, fue en esa misma instancia que surgió la inquietud de construir una capilla en la Ciudad Deportiva de San Lorenzo. Una que, igualmente, dependiera de la iglesia del barrio. “Él nos alentó a que hagamos la capilla, y una vez terminada, por supuesto, tiene que tener autorización episcopal y del arzobispado. En la jerarquía eclesial, la capilla debe depender de una parroquia. Entonces, él eligió que nuestra capilla dependiera de la parroquia que está en la villa, María Madre del Pueblo. ¿Y para qué hizo que tengamos esa relación? Porque así sacábamos a los chicos jóvenes para que pudieran cruzarse a San Lorenzo, la ciudad deportiva, y practicar deportes“, expresó Lucchini.

Esa es la función social que él quería para esa juventud. Y te puedo asegurar que, desde que así fue hecho, muchos chicos y jóvenes vienen a practicar deporte sin que San Lorenzo les cobre absolutamente nada”, sumó el encargado del espacio, donde Bergoglio fue bastante activo antes de su llegada a Roma, confirmando a varios jóvenes como el futbolista Ángel Correa.

Papa Francisco. Foto: Presidencia de México.

Un pastor de ovejas

La historia del Papa Francisco con el club azulgrana tiene un arraigo importante en su infancia. “El papá de nuestro querido Francisco era jugador de San Lorenzo, en el básquet. Jugaba al básquet amateur en Avenida La Plata, donde teníamos anteriormente nuestra sede. Y desde que nace que siempre tuvo su vínculo con el club. Su padre era muy hincha de San Lorenzo y lo hizo a él también tener esa unidad con nuestros colores“, recapituló Lucchini.

“Recuerdo siempre que él nos comentaba que recordaba mucho a un equipo del año 1946 de San Lorenzo de Almagro, campeón de ese año, que hizo una gira muy importante por Europa, España, Portugal y varios países más, una gran campaña en el exterior. Recordaba a varios jugadores, incluso se sabía de memoria a todo el equipo de ese año. Sobre todo mencionaba siempre a Pontoni, el centrofóbal. Y fíjate que él era joven. Tendría 10, 12 años, y le quedó muy grabado eso. Lo comentaba siempre, de memoria”, compartió.

Lo anterior, en experiencias que develan la cercanía que tenía Francisco. Por todo esto es que el arquitecto lo define como un “pastor de ovejas”. Una enseñanza que también era característica del Pontífice.

Papa Francisco. Marcelo Hernandez/Aton Chile.

Él lo decía permanentemente: ‘Quiero que mis curas sean pastores, que tengan olor a oveja, que pastoreen dentro del rebaño’. Esas son expresiones de él que me quedaron grabadas. Quería eso para sus sacerdotes, y así fue. Porque sus sacerdotes, los que trabajaron en la villa, estaban entremezclados en la gente, sin hacer distinción de jerarquías. Eso es un punto importantísimo”, reflexionó.

Por eso es que lo define como “el legado más grande que nos deja, o por lo menos a nosotros, los sanlorencistas. Es el socio más famoso que tuvimos a nivel mundial, junto al actor Viggo Mortensen. Él fue el que nos donó la capilla, económicamente. Dijo ‘háganme un proyecto’, cuando San Lorenzo no tenía fondos para hacerla, y aportó con lo necesario para hacer la construcción de esta capilla”.

“Tenemos a dos famosos, ahora uno en el cielo, que desde allí nos va a seguir guiando más. Porque como él también decía, la vida no se acaba con la muerte, sino que pasamos a la vida eterna, que también lo dice el evangelio. Y tenemos que tenerlo presente permanentemente acá, con nosotros“, concluyó Lucchini.

El Papa Francisco durante su visita a Chile. Karin Pozo/Aton Chile.

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