Adiós a los calcetines mojados en los días de lluvia
En muchas ocasiones, cuando llueve, es difícil no mojarnos las zapatillas ya sea por la propia lluvia cayendo o simplemente por pisar un charco. Una situación muy incómoda a la hora de caminar con el pie y los calcetines mojados que también se convierte en muy engorroso a la hora de secarse ya que tardan y se puede quedar olor a humedad.