Niño con autismo escapó de su escuela en Nebraska durante el recreo y es encontrado sin vida en una laguna
El lunes 28 de abril, Kendrix Brehmer, un menor de nueve años con autismo no verbal fue encontrado ahogado en una laguna de Lyons, Nebraska después eludir la atención de los adultos que estaban en el patio de su colegio y escapar durante el recreo. Según la policía, el niño cursaba el tercer grado en la Escuela Primaria Northeast.
Tras una intensa búsqueda, el tío del padre de Brehmer halló el cuerpo en una laguna del Brink Memorial Park.
Una búsqueda con un trágico desenlace: "Nunca he tenido más miedo en mi vida"
El 28 de abril, Matthew Brehmer, padre de Kendrix, recibió la alarmante llamada de Lindsey Beaudette, superintendente del colegio de su hijo, que le notificaría que el menor había escapado. En ese momento se subió inmediatamente a su vehículo para iniciar la búsqueda. "Nunca he tenido más miedo en mi vida", indicó en una entrevista con WONT.
A la intensa búsqueda se sumó el tío de Matthew, quien finalmente lo encontró ahogado en una laguna de un parque cercano. "Perdí toda la sensibilidad en las piernas. Simplemente me desplomé en el suelo, no sabía qué hacer conmigo mismo en ese momento", comentó al medio de comunicación. Luego de ello, el cuerpo del niño fue trasladado a un hospital, donde declararon su muerte.
Tras la lamentable noticia, el padre reconoció que su hijo ya se había escapado anteriormente de su casa, sin embargo, no del colegio y expresó su deseo por obtener una explicación. "Solo quiero respuestas. Quiero saber cómo se escapó. Simplemente no quiero que esto le suceda a más niños", enfatizó.
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Kendrix es recordado como un chico especial querido por todos
Matthew, el padre de Kendrix, lo recuerda como un niño excepcional, querido por todos y con una sensibilidad única. Amaba la música, jugar con el agua y, de forma autodidacta, aprendió a tocar el piano. En la fachada de su casa aún se ven decenas de calcomanías con números, una de sus grandes obsesiones. “Estaba fascinado con los números. Todo el tiempo”, compartió Matthew, conmovido.
Frente a la vivienda también se ha levantado un pequeño pero significativo monumento con un muñeco de Elmo, que comparte espacio con peluches de la “Patrulla Canina”, varios relojes infantiles y más calcomanías numéricas. Fue su hermano mayor, de apenas 11 años, quien construyó este altar improvisado, como un gesto de amor.