La nueva ley que Ron DeSantis firmaría podría alterar el sistema educativo de Florida
En una reciente decisión legislativa, Florida acaba de anular la ley que obligaba a las escuelas secundarias y preparatorias a retrasar el inicio de clases a las 8:30 a. m. y 8:00 a. m., respectivamente. La nueva medida, conocida como SB 296, otorga a los distritos escolares la flexibilidad para mantener horarios de entrada más tempranos si determinan que los cambios no son viables.
Ahora, los distritos deberán presentar un informe detallado sobre los impactos de la entrada tardía, incluyendo los costos asociados con la implementación de este cambio. Aunque la ley ya ha sido aprobada, falta la firma del gobernador Ron DeSantis para que entre en vigor.
Ron DeSantis firmaría nueva ley en Florida
La ley original, que se esperaba entrara en plena vigencia para el año escolar 2026-2027, tenía como objetivo mejorar el rendimiento académico y el bienestar mental de los estudiantes en Florida. La decisión de retrasar los horarios de entrada se basaba en investigaciones sobre los patrones de sueño de los adolescentes, que sugerían que un horario más tarde podría beneficiar su salud y desempeño. Sin embargo, a medida que los distritos escolares comenzaron a aplicar la medida en 2023, surgieron varios problemas que complicaron su implementación.
Ron DeSantis y los legisladores estatales se dieron cuenta de las dificultades logísticas y económicas de la ley vigente. Las escuelas que adoptaron los horarios tardíos tuvieron que ajustar obligatoriamente las actividades extracurriculares, que podrían superponerse con el nuevo horario de salida.
Complicaciones en los horarios de escuelas en Florida
El ajuste de horario después de las 8 a.m. también afectó la rutina de numerosos padres en Florida, quienes se vieron obligados a reorganizar sus horarios laborales o a encontrar opciones para el cuidado de sus hijos.
Otro de los problemas destacados fue la reestructuración de las rutas de transporte escolar. El retraso en la entrada obligaba a las escuelas a modificar los horarios de los autobuses escolares, lo que incrementaba los costos operativos al requerir más vehículos y rutas adicionales.