Chefs venezolanos empezaron con servicio de delivery y hoy logran estrella Michelin en su restaurante de Washington DC
La historia de MITA, el restaurante de cocina latinoamericana 100% basada en plantas, es una de superación y pasión. Fundado por los chefs venezolanos Tatiana Mora y Miguel Guerra, el local ubicado en el barrio Shaw de Washington D.C. se ha ganado el reconocimiento de la crítica internacional. En diciembre de 2024, MITA recibió su primera estrella Michelin, tan solo 11 meses después de abrir sus puertas. Su concepto, que combina sabores latinos con una propuesta completamente vegetariana, ha cautivado tanto a la comunidad local como a comensales internacionales, incluidos políticos, diplomáticos y figuras públicas.
La historia detrás de MITA es similar a la de muchos inmigrantes que llegan a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades. Tatiana Mora, quien ha estado involucrada en la gastronomía desde pequeña, y Miguel Guerra, quien se formó en Le Cordon Bleu College of Culinary Arts de Miami, lograron alcanzar este prestigioso logro después de varios años de esfuerzo. “En Estados Unidos nada es orgánico. Hay que echarle pichón. Nada es de la noche a la mañana”, expresó Tatiana a El País. La chef destacó así la importancia de la perseverancia para alcanzar el éxito.
MITA comenzó como un servicio de delivery y se transformó en plena pandemia
Antes de consolidarse como un restaurante exitoso, MITA nació durante la pandemia como un servicio de delivery. MITA nació en 2023, durante la pandemia, en un contexto en el que las experiencias gastronómicas en casa estaban en auge. Tatiana y Miguel empezaron a experimentar con platos elaborados a base de plantas, y la respuesta fue inmediata. Lo que comenzó como una propuesta sencilla fue evolucionando hacia un menú más elaborado, primero a la carta y finalmente en un formato de menú degustación. “El momento decisivo fue cuando supimos que nuestro pop-up estaba a punto de cerrar. Decidimos que era hora de abrir un restaurante y, de ahí, llegó la estrella Michelin”, explica Miguel Guerra.
El éxito de MITA no solo se debe a la creatividad culinaria, sino también al enfoque auténtico que los chefs ponen en cada plato. Desde el principio, querían presentar un menú que reflejara la diversidad de la gastronomía latinoamericana, desde Venezuela hasta Perú y Chile, pero con un enfoque único en la cocina vegetariana. La propuesta incluye platos como arepas venezolanas, un homenaje al asado negro de Venezuela, y un crudo de sandía con zanahorias fermentadas en miso. “Nuestro reto fue crear platillos elaborados con verduras a partir del recetario latinoamericano”, comenta Tatiana, resaltando cómo logran fusionar la tradición con la innovación en cada plato.
Tatiana Mora, quien recibió el Tenedor de Oro al Chef del Año en 2008, ha tenido una carrera destacada en Venezuela, trabajando con su madre y su abuela en la cocina. Ambos se conocieron mientras trabajaban en el restaurante Serenata en Washington D.C., y desde allí comenzó la colaboración que daría lugar a MITA. "Conocí a Tatiana mientras trabajábamos en restaurantes cercanos. La conexión entre nosotros como venezolanos fue inmediata", recuerda Miguel. El nombre "MITA" tiene un significado especial para ellos, ya que es un acrónimo que representa la unión de sus talentos y pasiones. “Mita comenzó como una colaboración entre nosotros, uniendo nuestras visiones y habilidades”, explica Tatiana.
El impacto de la estrella Michelin en los chefs venezolanos y en la gastronomía latina
Recibir la estrella Michelin fue una sorpresa para ambos chefs. Tatiana Mora se convirtió en la primera chef venezolana en recibir una estrella Michelin, mientras que Miguel Guerra se hizo con el título de la chef venezolana más joven en obtener este reconocimiento. Además, según Forbes, menos del 7% de los restaurantes en Estados Unidos son dirigidos por mujeres, lo que hace que el logro de Tatiana sea aún más inspirador.
“Cuando recibimos la invitación a la gala, pensamos que algo iba a pasar, así que el día de la entrega teníamos mucha incertidumbre”, recuerda Tatiana. La noticia llegó cuando MITA aún no cumplía su primer aniversario, lo que hizo que el reconocimiento fuera aún más significativo. El hecho de haber logrado esta distinción tan solo unos meses después de abrir el restaurante reafirma la validez de su propuesta gastronómica, que ha logrado captar la atención de un público exigente.
El impacto de la estrella Michelin ha sido inmediato. MITA se llena todas las noches, y la creciente popularidad del restaurante ha traído consigo una nueva presión: la de mantener la calidad y seguir superando las expectativas. “Estamos en el foco, y si antes la gente nos visitaba con expectativas, ahora vienen con más, así que tenemos que seguir subiendo de nivel”, afirma Miguel. A pesar de este desafío, ambos chefs se sienten orgullosos de haber alcanzado el reconocimiento sin perder su esencia y sus raíces venezolanas.