Desarrolladores de una de las torres más emblemática de Nueva York enfrentan demanda millonaria
La junta de condominios del edificio 432 Park Avenue de New York en Estados Unidos, de 426,72 metros de altura, en el exclusivo Billionaires’ Row, acusó a los responsables de ocultar grietas significativas en la fachada, las cuales, según afirman, podrían generar riesgos estructurales importantes. La denuncia sostiene que ni los futuros residentes ni la ciudad fueron informados de la gravedad de estos defectos.
La junta de condominios alega que CIM Group y otros promotores del rascacielos no advirtieron a los posibles compradores ni a los inspectores municipales sobre las grietas en la fachada de hormigón blanco del edificio, que desempeña un papel clave en su estabilidad. La demanda, que fue presentada a finales de abril en el Tribunal Supremo Estatal de Manhattan, también involucra a una firma de ingeniería y a una firma de arquitectura vinculadas al proyecto. Los demandantes exigen una indemnización superior a 165 millones de dólares, que incluyen tanto la disminución del valor del inmueble como de sus unidades.
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El documento legal enumera cerca de 1900 defectos en la fachada, detallando grietas visibles y la falta de fragmentos de hormigón. Los demandantes sostienen que los desarrolladores conocían las grietas desde el inicio, pero, temiendo las repercusiones, decidieron ocultar el problema y no abordarlo de manera adecuada. En palabras del abogado de la junta, Terrence Oved, se trataría de un "plan calculado" motivado por la codicia, lo que habría erosionado la confianza de los residentes.
Por su parte, CIM Group ha rechazado las acusaciones y anunció que solicitará la desestimación de la demanda, mientras que el abogado de SLCE Architects también negó los señalamientos y expresó su intención de solicitar lo mismo. Otros demandados no han respondido a los comentarios solicitados.
El inicio de la torre 432 Park Avenue
La torre de 432 Park Avenue, inaugurada en 2015, marcó un hito en el desarrollo de condominios de lujo en la ciudad, atrayendo a ricos residentes a tiempo parcial e inversionistas anónimos a través de empresas fantasma. Entre sus residentes temporales se contaron figuras como Jennifer López y Alex Rodríguez, quienes vivieron en un apartamento de 375 metros cuadrados por un año, con un valor estimado de 15,3 millones de dólares. El edificio, inicialmente proyectado para superar los 3000 millones de dólares, se ha convertido en un símbolo de lujo en Manhattan, pero también en un foco de controversia debido a sus problemas estructurales.
Esta demanda se suma a otra acción legal interpuesta en 2021 por la junta, luego de que se revelara una serie de quejas de los residentes, que incluían inundaciones que provocaron daños millonarios, ascensores fuera de servicio y un incómodo balanceo del edificio debido a su estrecha estructura. En esa demanda, que aún está pendiente, se solicita una compensación de 160 millones de dólares.
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Además de estos problemas, otras torres de lujo en Nueva York también han enfrentado dificultades. La construcción de la Torre 1 de Seaport en Manhattan fue detenida tras descubrirse que el edificio se encontraba inclinado, y en Brooklyn, la Torre Brooklyn, el primer rascacielos del distrito, ha tenido ventas limitadas debido a problemas financieros.
La reciente demanda contra 432 Park Avenue se deriva de la revisión exhaustiva de siete millones de documentos y más de 100 días de declaraciones relacionadas con la demanda de 2021. En ella, los abogados de la junta presentan una explicación detallada de los defectos de la torre que comenzaron desde sus primeras etapas de construcción.
El diseño del edificio requería el uso de una fachada de hormigón blanco natural, lo cual resultó ser un reto para una torre tan alta y estrecha. El material debía ser lo suficientemente resistente para soportar la carga de todos los pisos y los vientos fuertes de las tormentas. Según la demanda, el diseñador de la mezcla de hormigón, Andreas Tselebidis, calificó este desafío como "el mayor que jamás se haya solicitado a un productor de hormigón preparado".
Las pruebas iniciales durante la construcción mostraron grietas en las columnas verticales, y la firma de Rafael Viñoly, el arquitecto principal, expresó su preocupación por este problema desde 2012. El informe de campo citado en la demanda subraya la necesidad urgente de consultar con un experto en hormigón. A pesar de las advertencias, la construcción siguió adelante, con el vertido de hormigón comenzando poco después, y las grietas aparecieron incluso antes de que se completara el proceso.
A lo largo de la construcción, los promotores intentaron reparar las grietas utilizando diferentes métodos, pero las soluciones fueron insuficientes, lo que provocó la aparición de más defectos. En 2016, un informe documentó 1893 fallos, de los cuales más de la mitad fueron clasificados como "elementos de seguridad vital". A pesar de estos informes y las reparaciones realizadas, las grietas continuaron formándose, y la demanda sostiene que los responsables tergiversaron la magnitud del problema ante las autoridades municipales.
Según las normas de la ciudad, los arquitectos e ingenieros están obligados a notificar al Departamento de Edificios sobre cualquier "condición de peligro inmediato". Sin embargo, según un portavoz del departamento, no se recibió ningún informe sobre riesgos en el 432 Park Avenue.
Además, las declaraciones realizadas a los compradores potenciales, revisadas en 2013, también fueron modificadas para ajustar la información sobre la impermeabilidad del hormigón. La demanda sigue su curso, y el futuro de la torre continúa siendo incierto debido a sus defectos estructurales y las acciones legales.