Malas noticias para inmigrantes en EEUU: Trump usaría más cárceles en Centroamérica para deportaciones de este grupo de indocumentados
Según El País, la administración de Donald Trump ha intensificado sus esfuerzos por aumentar las deportaciones de inmigrantes fuera de Estados Unidos. La información indica que se enviarían más indocumentados provenientes de Asia, África, Europa y Latinoamérica a más cárceles en Centroamérica, incluido El Salvador.
La estrategia, basada en acuerdos previos con el gobierno de EE.UU., cuenta con el respaldo de los países centroamericanos que recibirán más inmigrantes a cambio de acuerdos económicos y alianzas políticas.
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Inmigrantes deportados a Centroamérica
El nuevo esquema de deportaciones aplicado por el gobierno estadounidense contempla el envío de inmigrantes a al menos tres países de Centroamérica: Panamá, Costa Rica y El Salvador, de acuerdo con el informe de El País. Estos países no solo reciben migrantes, sino que ahora también se convierten en destino final de quienes son rechazados en la frontera sur de Estados Unidos.
A pesar de que los nombre de los centros penitenciarios no son públicos, a excepción del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, estos países ya están recibiendo inmigrantes. En el país salvadoreño, las autoridades locales confirmaron que han recibido vuelos con migrantes venezolanos procedentes de EE.UU., quienes son recluidos en instalaciones de detención. Mientas que en Costa Rica, voceros de Migración y Extranjería señalaron que reciben regularmente ciudadanos deportados de terceros países. Panamá, por su parte, ha reconocido que colabora con el gobierno de Trump en temas migratorios, aunque no detalla las condiciones de internamiento de estas personas.
¿Quiénes son los inmigrantes deportados a Centroamérica?
Los inmigrantes afectados por esta política migratoria no provienen únicamente de América Latina. Entre los deportados hay ciudadanos de India, Uzbekistán, Mauritania, Senegal y China, así como personas de otros países de África, Asia y Europa del Este.
En muchos casos, estas personas no tienen conexiones familiares ni redes de apoyo en los países receptores. Algunos solo estaban de paso por América Latina en su intento por llegar a la frontera sur de EE.UU., mientras que otros ni siquiera habían tocado suelo centroamericano antes de ser trasladados forzosamente a estas naciones.