Isidora Jiménez: “Demostramos que podemos estar ahí con las más grandes”
Con una actuación que marca un antes y un después en la velocidad femenina nacional, el equipo chileno de la posta 4×100 metros logró una inédita clasificación al Mundial de Atletismo de Tokio 2025.
En el repechaje del Mundial de Relevos disputado el pasado fin de semana en China, Anaís Hernández, María Ignacia Montt, Isidora Jiménez y Antonia Ramírez terminaron en el tercer lugar, asegurando su paso al certamen planetario.
Conocidas como Las Pumas, las velocistas no solo se instalaron entre las mejores del mundo, sino que además batieron el récord nacional del relevo 4×100 con un crono de 43,64 segundos, consolidando el trabajo sostenido de un grupo que también integran Macarena Borie y Javiera Cañas, quienes han aportado como reservas en un proceso que apuesta por el trabajo colectivo y la renovación constante.
La clasificación de Las Pumas tiene un sabor especial. No solo es un hito inédito para el atletismo chileno, sino que representa también una reivindicación para figuras como Isidora Jiménez, múltiple récord nacional y referente histórico, quien ha sido objeto de críticas en el pasado.
Para la recordwoman chilena de la velocidad, Isidora Jiménez, la clasificación al Mundial cierra “un proceso redondo, batimos el récord nacional y logramos una clasificación histórica que es fruto de un proceso largo. Estoy muy orgullosa de lo que hemos logrado y del profesionalismo que cada una pone”.
Asimismo, la velocista recalca que “la idea es impulsar a las próximas generaciones, queremos dejar un legado en el atletismo que permita motivar y, por lo mismo, seguiremos concentradas para lo que viene y dar todo para dejar el nombre de Chile en lo más alto, ya que demostramos que podemos estar ahí con las más grandes”.
El desafío ahora está en seguir creciendo: incorporar a figuras como Martina Weil, que ya ha integrado el equipo, o potenciar una escuadra A y B con al menos ocho atletas, ideas que apuntan a dar un nuevo salto y llegar a un objetivo no menor: bajar de los 43 segundos y soñar con una final mundial.