La historia real de la ‘Tía Vicky’, la peruana que fue trabajadora del hogar y lideró un millonario imperio hotelero en el sur del país
Victoria Cáceres Curo nació en 1944 en Ilave, Puno. A los 12 años, migró sola hacia Tacna, buscando un futuro que su tierra natal no le ofrecía. Inició como trabajadora del hogar durante seis años, tiempo en el que aprendió a desenvolverse sin haber concluido la educación escolar. Lo que parecía una vida predestinada a la precariedad, se transformó en una polémica empresaria. La peruana, sin educación formal ni respaldo financiero, construyó un emporio comercial con presencia en el sector hotelero, licorero y de combustibles.
Los primeros negocios: del mercado a la construcción de locales comerciales
El primer emprendimiento de Victoria nació en el corazón del comercio popular: el mercado. Tras renunciar al servicio doméstico, utilizó sus ahorros para instalar una mesa donde vendía limones. Poco después, amplió su oferta a huevos, frutas, verduras y productos de primera necesidad. Su jornada empezaba antes del amanecer y se extendía hasta altas horas del día. No le importaba cargar bultos ni el calor, su meta era clara: ahorrar e invertir.
Con el paso del tiempo, y en sociedad con quien sería su pareja, adquirió pequeños terrenos en zonas periféricas de Tacna. Sobre esos lotes levantó locales comerciales que luego alquilaba. Esta estrategia le permitió generar ingresos constantes y, poco a poco, diversificar su cartera de negocios. Sin calculadora ni conocimientos contables, llevaba el control total de sus ventas, deudas y proveedores con una precisión que asombraba a todos.
Ingresó al rubro de licores y luego a los combustibles
La expansión de sus actividades comerciales tomó un nuevo rumbo cuando se aventuró en el negocio de los licores. Fundó varias licorerías en Tacna, donde el whisky era uno de los productos más demandados, debido al comercio fronterizo con Chile. En una entrevista ofrecida al portal Negocios y Emprendimiento, afirmó que llegaba a ganar 20 soles por cada botella vendida. Este éxito marcó su ingreso al competitivo sector de los hidrocarburos.
La ‘Tía Vicky’ llegó a ser propietaria de al menos cuatro grifos, entre ellos Caplina y Dos de Febrero. A esto se sumaban más de diez establecimientos comerciales en zonas estratégicas de la ciudad. Uno de sus mayores logros fue la construcción del Gran Hotel Victoria, ubicado en la avenida Bolognesi. El hotel, valorizado en cerca de tres millones de dólares, ofrecía servicios para turistas y empresarios, y se convirtió en uno de sus principales activos.
Problemas legales, amenazas y una tragedia familiar
El 2015 marcó un punto crítico en su trayectoria. La Policía Fiscal y Aduanas de Lima intervino uno de sus grifos, acusándola de almacenar combustible de contrabando. La noticia ocupó titulares locales. Años antes, la propia Victoria había admitido que, en sus inicios, compraba mercancía sin documentos, aunque insistió en que luego formalizó todos sus negocios. Ese mismo año enfrentó un dolor irreparable: el asesinato de su hijo de 31 años durante un robo.
El hecho la afectó profundamente, al punto de retirarse momentáneamente de la actividad empresarial. Además, denunció haber recibido amenazas escritas en las que se le exigía 50 mil soles a cambio de no atentar contra ella ni su familia. Aunque la denuncia fue pública, las autoridades no identificaron a los responsables. Pese a las adversidades, no abandonó sus empresas.
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Sus hijos continúan al frente de las empresas familiares
Victoria Cáceres falleció el 28 de setiembre de 2018 a los 74 años, a causa de un cáncer. Murió en el hospital Daniel Alcides Carrión de Tacna. Su velorio se realizó en el Parque del Recuerdo y reunió a vecinos, trabajadores, comerciantes y autoridades que la conocieron desde sus comienzos. Recibió en vida homenajes de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) y de Zofratacna.