Bienvenidos al turbosanchismo
El concepto de turbocapitalismo fue acuñado a finales del siglo pasado. Y, sin embargo, nos define cada día mejor. La idea se refiere a una economía que se mueve entre la velocidad –la que aporta la tecnología– y la desregulación. No porque no existan normas y leyes, sino porque los nuevos negocios van tan rápido que las normas se le quedan obsoletas. No necesitan ni saltárselas, sólo moverse entre sus lagunas. El legislador jamás previó que algo así podía suceder. Tampoco los empresarios. No creo que nunca Amancio Ortega pensara que otra empresa podía hacer lo que Zara pero más rápido y más barato. Pues ahí está Shein. Lo mismo con los Uber y los Glovo. Comisiones europeas y tribunales... Ver Más