El último adiós a Rodolfo Saglimbeni, aplaudido director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile
“El maestro decía que a la música no debíamos llamarla docta, que era solo emoción. Y mientras los escuchaba recordaba sus palabras”, señaló la rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, luego de que la Orquesta Sinfónica Nacional interpretara “Nimrod“, una de las obras más emblemáticas del compositor inglés Edward Elgar y que fue escogida por el elenco perteneciente a la casa de estudios para despedir a Rodolfo Saglimbeni, su director desde el 2019 y que falleció este miércoles 4 de junio en su natal Venezuela.
“Me encuentro frente a ustedes buscando en mi interior una respuesta“, sumó la rectora. “¿Por qué cuando nos acercábamos a días de felicidad colectiva, en los cuales el maestro Saglimbeni iba a ser la figura principal, debemos recibir el dolor profundo de su ausencia? Cada uno, cada una, desde su intimidad, sabrá dar sentido a este momento trágico. El misterio de la muerte solo puede resolverse en nuestra capacidad de amar”.
Las palabras de Devés hacen referencia a la próxima inauguración del edificio ubicado en Vicuña Mackenna 20 y que muy pronto acogerá al Centro de Extensión Artística de la Universidad de Chile (CEAC), casa del maestro Saglimbeni. De hecho, su homenaje fue realizado, precisamente, en dependencias del Teatro de la U. de Chile, emblemático recinto situado en las cercanías del metro Baquedano y que recibió a las diversas personas que se acercaron durante la jornada.
“Como rectora de la universidad, agradezco al maestro su completa entrega a la Orquesta Sinfónica durante los últimos seis años. ¿Quién más habría logrado guiarnos en tiempos tan complejos como los que vivimos en este periodo? Con el cierre del teatro por obras, luego el estallido y después la pandemia. Fue su vasta experiencia, su vocación de maestro, aún más allá de la música y su talento generoso, que supieron darnos fuerza para resistir, encauzando la pulsión de la música que exigía hacerse oír”, agregó la rectora.
Despedida del Maestro Rodolfo Saglimbeni
En efecto, Saglimbeni fue protagonista de varios hitos de la agrupación, como los conciertos ciudadanos que llevaron a los músicos a la calle durante fines del 2019 y el histórico recital llevado a cabo en el Estadio Nacional en diciembre del 2024. “Su voz culta y serena, humildemente orgullosa de su padre inmigrante y campesino, de su familia unida por el cultivo de la medicina y de la música. Y por cierto, su siempre presente agradecimiento al sistema de su tierra natal, Venezuela, nos inspiró“, cerró Devés, quien además decretó duelo oficial universiario por dos días a raíz de su fallecimiento.
Una valoración similar a la compartida por la directora del CEAC, Dominique Thomann: “Queremos expresar en este acto el gran dolor que nos causa la partida de nuestro director, colega, amigo y maestro, que nos golpea y constituye una pérdida que lamentamos profundamente. Nosotros, pero también todo el medio musical chileno. Su humanidad, gran respeto y amor por la música y sencillez fueron sus características más fuertes. Y todos quienes pudimos compartir con él sabemos que son cualidades muy escasas y difíciles de encontrar reunidas en una sola persona”.
Nacido el 8 de diciembre de 1962 en Barquisimeto, Venezuela, Rodolfo Saglimbeni figura como uno de los nombres más relevantes de la música latinoamericana. En 1999 ganó el Premio Director de las Américas, presentándose como invitado de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Desde entonces, inició una cercana relación con el elenco, siendo nuevamente convocado en numerosas ocasiones durante los años dos mil, para ser nombrado el 2019 como director titular del elenco.
Despedida del Maestro Rodolfo Saglimbeni
Con estudios en Venezuela y Londres, fue primer finalista en el Concurso Internacional de Directores de Orquesta de Besancon (Francia, 1985). Galardonado en 1989 como Mejor Director del Año, en 1999 obtuvo también el Premio Nacional del Artista (Venezuela) y fue nombrado director musical de la Fundación Teatro Teresa Carreño de Caracas.
Historia formativa que lo ligó especialmente a la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI), tal y como lo recordó su director ejecutivo, Pablo Aranda Rojas. “Él amaba a los niños porque venía justamente de un sistema que lo formó como músico, como persona, semejante a FOJI. Cuando conversé con él para tomar contacto y decirle ‘maestro, nos encantaría que usted dirigiera la FOJI’, se le llenaron sus ojos de alegría, su rostro”.
“Me dijo ‘pero por supuesto Pablo, yo amo a los jóvenes’. E hizo un programa el año pasado con la Nacional Juvenil bien particular. En uno de los ensayos al que pude asistir le comentaba justamente a la orquesta sobre una sinfonía en particular: ‘Este concierto siempre ha seguido mi carrera y en momentos bien particulares‘. Y les contó que se encontró con ese concierto cuando tenía la edad, justamente, de esos jóvenes. Les transmitió lo mismo que él sintió cuando conoció esa pieza”, recordó Aranda.
“Yo sentí que su capacidad, su expertiz, su experiencia como músico era algo que él simplemente lo ponía al servicio de la música. Siempre estuvo en el lugar que corresponde a un músico grande, con grandeza, y que es justamente estar como un obrero al servicio de la música. Y eso los jóvenes que tuvieron posibilidad de ser dirigidos por él lo sintieron, lo vieron, se lo transmitieron”, cerró el también académico de la U. de Chile.
Despedida del Maestro Rodolfo Saglimbeni