Profesor José Morandé por telefonazo fallido de Marco Rubio al Presidente: “Puede ser considerado un error”
El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren ha desdramatizado la llamada del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al Presidente Gabriel Boric, que terminó por contestar él como canciller. Primero, dijo que no era un contacto inusual y segundo, que no hubo un “ninguneo” de parte del Mandatario chileno al no contestar.
La polémica se da luego de la retirada de los agregados militares chilenos de Israel y los anuncios hechos por el Presidente en la Cuenta Pública en respuesta a la escalada de violencia perpetrada por el gobierno liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile el académico y exdirector del Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la Universidad de Chile, José Morandé, analizó el escenario y, en primer lugar, afirmó que el canciller Van Klaveren manejó la situación de manera bastante diplomática.
Sin embargo, aseguró que: “Puede ser considerado como un error de parte del Ejecutivo chileno no haber atendido la llamada telefónica de un personero tan gravitante e importante, el segundo más menos después del presidente de los Estados Unidos y estaba hablando en representación de (Donald Trump). Desde ese punto de vista es un, no voy a decir desaire, pero de alguna forma hay que entrar a explicar el por qué no recibe la llamada telefónica y atiende la comunicación el Presidente de la República”.
En la misma línea, el académico se refirió a las circunstancias internacionales y el manejo de Estado que se ha tenido en Chile. Al respecto, afirmó que “la tradición de la política exterior chilena es apelar a una política de Estado, lo que implica actuar con bastante realismo político, en el sentido de dejar de lado muchas veces principios y valores en términos de no anteponerlos frente a situaciones tan críticas como estas”.
“Desde ese punto de vista, a veces se entra en dificultades de desempeño internacional atendiendo a la necesidad imperiosa de hacer valer principios y valores por sobre la propia realidad política. Es una tarea muy compleja del punto de vista del desempeño de la política exterior y la ejecución de política diplomáticas con respecto a Estados Unidos y en este caso también con Israel”, agregó.
En el tema de fondo, que es el actuar que deben tomar los países para frenar la violencia en la Franja de Gaza, José Morandé apeló a la multilateralidad más que a la bilateralidad. “Un país como Chile, de la dimensión que tiene en el concierto internacional, indudablemente que puede tener presencia e injerencia en esos niveles más que en plano bilateral. En ese sentido, creo que ha sido una tradición de la política exterior chilena jugar en ese escenario, más que en los planos bilaterales propiamente tal”. No obstante, reconoció también un “debilitamiento del sistema multilateral muy evidente”.