La envidia de todas las aduanas
Una aduana al nivel de las mejores. Alicante tenía en 1975 el segundo despacho de mercancías con más volumen del país y recaudaba por derechos aduaneros mil millones de pesetas anuales. El no va más. Era sabido que el Puerto se estaba quedando pequeño y uno de los motivos era el buen estado de salud de su aduana, que había experimentado una gran evolución de tráfico internacional, el routier. «Una crecida espectacular», indicaba INFORMACIÓN este mes de hace 50 años. Los productos que en más cantidad salían de nuestras fronteras eran frutas, conservas y derivados de la industria del calzado, juguetes y alfombras. Además, Alicante recibía barcos de piña y coco destinados a ser distribuidos por toda España.