Trump bombardea las "tres instalaciones nucleares" de Irán
El presidente de EEUU ha confirmado en un mensaje en sus redes sociales haber atacado "las tres instalaciones nucleares de Irán, Fordo, Natanz e Isfahan". Y ha añadido: "Todos los aviones se encuentran ahora fuera del espacio aéreo iraní"
Israel insiste en que Trump le dé la mano para saltar a una guerra mayor contra Irán
Donald Trump ha bombardeado Irán. El presidente de EEUU ha confirmado este sábado –madrugada en Europa y Oriente Próximo– un ataque contra tres sitios nucleares iraníes. Es decir, Donald Trump acaba de meter a EEUU directamente en guerra. Y está previsto que comparezca a las 22.00 –hora de la costa Este en EEUU, 4.00 am, hora peninsular española–.
“Hemos completado con gran éxito nuestro ataque contra las tres instalaciones nucleares de Irán, incluidas Fordo, Natanz e Isfahan”, ha dicho Trump en sus redes sociales: “Todos los aviones se encuentran ahora fuera del espacio aéreo iraní. Se lanzó una carga completa de bombas sobre la instalación principal, Fordo. Todos los aviones están de regreso a casa de forma segura”.
El ataque de EEUU a Irán se produce un día después de que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informara desde el podio que había recibido un mensaje de Trump anunciando que se iba a dar dos semanas para decidir qué hacer. Al final, han sido apenas 30 horas las que han pasado de aquel anuncio a la comunicación del bombardeo.
“Daré un discurso a la nación a las 10:00 pm, en la Casa Blanca, sobre nuestra exitosa operación militar en Irán. Este es un momento histórico para los EEUU, Israel y el mundo. Irán debe aceptar ahora poner fin a esta guerra”, ha dicho Trump: “Felicitaciones a nuestros grandes guerreros estadounidenses. No hay otro ejército en el mundo que pudiera haber hecho esto. ¡Ahora es el momento de la paz”.
Trump llevaba unos días allanando el camino para el ataque, a pesar de lo mucho que eso puede afectar a su base electoral, en cuanto que se intenta presentar como un aislacionista, alguien que no quiere saber nada de los problemas del mundo, y mucho menos de sus reglas multilaterales.
Pero, al final, Trump ha acudido en ayuda de su aliado preferente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el primer dirigente al que recibió en la Casa Blanca tras su regreso a la presidencia de EEUU.
Esta semana arrancaba con la cumbre del G7 en Canadá, de la que se marchó corriendo antes de hora por la crisis en Oriente Próximo, que llegaba cuatro días después de un ataque de Israel contra Irán que venía a poner fin por la vía de los hechos a las negociaciones que mantenían las autoridades estadounidenses con las iraníes para enterrar el programa nuclear de Teherán.
En varias ocasiones, el presidente de EEUU dijo que el acuerdo estaba cerca, incluso reconoció que había pedido contención a Netanyahu para preservar el diálogo. Y en su primera gira por la región visitó países árabes y evitó pisar suelo israelí.
Pero, al final, el vínculo entre EEUU e Israel, entre Netanyahu y Trump, está por encima de todas las cosas, y las armas estadounidenses, “las mejores del mundo”, como le gusta decir al presidente de EEUU, acaban alimentando la guerra eterna de Oriente Próximo, como ha pasado este sábado con los bombardeos sobre Irán.
Hasta tal punto es así que, como decía en elDiario.es Ignacio Ávarez Osorio este viernes, el presidente norteamericano ha hecho suyas las exigencias del primer ministro israelí y ha hecho propios sus logros militares.
“Llevo advirtiendo a Estados Unidos sobre Irán al menos 40 años”, dijo Netanyahu este martes en el canal 14. “Lo dije poco después del establecimiento del régimen de los ayatolás [en 1979], que representa la mayor amenaza contra el Estado de Israel. En aquel momento, se rieron. En 2011-2012, cuando regresé como primer ministro, intenté destruir su capacidad, pero no movilicé a la mayoría, ni entre el aparato de seguridad ni entre mis aliados”, añadió Netanyahu, en referencia al expresidente Barack Obama, quien lejos de apoyar sus planes belicistas contra Irán impulsó un acuerdo nuclear (JCPOA, por sus siglas en inglés) que fue sellado en 2015 por EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania. Trump lo abandonó en 2018, durante su primer mandato.
Y, al final, Trump le ha escuchado y le ha dado al botón de bombardear.
La forma en la que EEUU ha participado en la ofensiva israelí ha sido, como adelantaba elDiario.es, con los llama B-2: aviones que sólo posee Estados Unidos y que codiciaba Benjamín Netanyahu.
¿Por qué? Porque puede ser el único modo de destruir la planta nuclear iraní de Fordo, construida bajo tierra como un búnker. Fordo es considerada una de las dos principales instalaciones de enriquecimiento de uranio de Irán, situada a unos 80-90 metros bajo una montaña.
En efecto, el bombardero furtivo B-2 Spirit es el único avión capaz de transportar una bomba GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, conocida como bunker buster, que pesa 13.600 kilos y que usa su peso y la fuerza de la caída para alcanzar objetivos enterrados para luego explotar.