Felipe VI llama a rechazar los "discursos totalitarios" y las "identidades excluyentes" en su visita a Montserrat
El monarca ha asistido a la celebración del milenario de la fundación del Monasterio de Montserrat entre protestas por parte de organizaciones independentistas
El rey Felipe VI ha asistido este lunes al acto del milenario del Monasterio de Montserrat y ha pronunciado un discurso en el que ha llamado a rechazar los totalitarismos y los extremismos. En su intervención, el monarca ha ha pedido ser “constantes en la renuncia a los discursos totalitarios, las identidades excluyentes, los prejuicios, los extremismos y las pretensiones de superioridad moral”.
Los reyes han presidido la celebración del milenario de la fundación de Montserrat en un acto al que han asistido el presidente catalán, Salvador Illa; el ministro de Industria, Jordi Hereu; el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, y la alcaldesa de Monistrol de Montserrat, Núria Carreras, además del abad de Montserrat, Manel Gasch.
En su discurso, Felipe VI ha destacado que la comunidad de Montserrat es “un gran punto de encuentro” de la “cultura catalana, de la española y de la europea”, de manera que “su valor simbólico trasciende su enorme dimensión religiosa”. Y ha vinculado su “apertura y progreso” a las necesidades de la sociedad actual. “No se cierra en ella misma ni recela de las diferencias, no se queda inmovil como las rocas sino que avanza con los tiempos”, ha afirmado sobre el monasterio.
Antes de iniciarse la visita, la Assemblea (ANC) ha convocado una protesta contra la presencia del monarca en Catalunya. Decenas de manifestantes han subido con el cremallera hasta la estación de Montserrat para manifestarse contra la visita. En ese punto, los Mossos d’Esquadra les han retenido y se han producido escenas de tensión.
La policía ha identificado al menos a una persona. Los manifestantes han acusado a los Mossos de ser “colaboracionistas” del gobierno español, con gritos como “no nos vamos a mover”, “muy valientes tirando al suelo a gente mayor de 60 años”, y “¡vergüenza, Mossos!”.
La protesta ha provocado que la organización y el equipo de seguridad de la Casa Real modificara la zona de llegada de los monarcas al acto. En total, los Mossos han denunciado a dos personas y han identificado a una docena más durante la jornada.