Por qué todo o nada con Israel
Tal vez lo que digo es una salvajada. Creo que lo que Netanyahu está haciendo con Gaza como respuesta a los ataques terroristas es una enorme bestialidad. Están pagando en su mayoría inocentes el latrocinio de Hamas. Sin embargo, consideró que el bombardeo quirúrgico de Israel a las centrales nucleares iraníes es una defensa existencial en toda regla. La agencia de inspectores de la ONU evidencia el engaño al que Irán nos somete en relación con su legítimo desarrollo nuclear pacífico. El régimen iraní nos miente. Quien carece de remilgos es el ayatolá, amenazando a Israel con la muerte y la destrucción y produciendo los medios necesarios para ello. ¿Por qué no habría de defenderse Israel preventivamente? ¿Por qué tiene que ser todo o nada con Israel? El riesgo no es la escalada a toda la región, que lo es; el núcleo del riesgo es que Irán amenaza la paz del pueblo judío y pone los medios para ello, y por ende de cuantos giran a su alrededor. Enrique López de Turíso . Vitoria (Álava) El pasado sábado, coincidiendo con la entrada oficial del verano, se celebraron en toda España las oposiciones para el cuerpo de profesores. Lamentablemente, las condiciones ambientales en muchos centros educativos eran francamente inadecuadas: temperaturas que superaban los 35 grados en aulas sin climatización, lo que dificultó el rendimiento de los aspirantes. La mayoría de estos edificios carecen de aire acondicionado, porque todavía se considera un lujo en lugar de una necesidad, tanto para el alumnado como para el profesorado. Sin embargo, el cambio climático ha transformado radicalmente nuestras estaciones, y los rigores del verano son hoy muy superiores a los de hace apenas unas décadas. A pesar de este nuevo contexto, la administración mantiene sin cambios el calendario tradicional de oposiciones, aprobado en el BOE de 1993. Se resiste a reconsiderar siquiera la posibilidad de trasladar estas pruebas a meses más templados, como marzo o abril, en jornadas no lectivas, como los sábados, lo cual resultaría perfectamente viable y más justo para todos los aspirantes. Es preocupante comprobar cómo persiste una inercia administrativa que ignora la realidad actual. No se trata solo de falta de previsión, sino de una desatención grave hacia las condiciones básicas que garantizan la equidad en procesos tan exigentes como una oposición docente. Quizá convendría que los responsables educativos reflexionaran si se ha podido medir realmente el conocimiento y la preparación de los candidatos, o si lo que se ha evaluado ha sido, más bien, su resistencia al calor. Pedro Marín Usón . Zaragoza