Irán salió desmentir a Donald Trump, negó un acuerdo y le dio un ultimátum a Israel
Horas después de que Donald Trump anunciara el fin de la guerra entre Israel e Irán con un alto el fuego progresivo, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Ali Bagheri Kani, negó públicamente que exista un acuerdo de cese de hostilidades. Sin embargo, en su mensaje en redes sociales, dejó entrever que Teherán estaría dispuesto a suspender su respuesta militar si Israel cesa completamente su ofensiva antes de las 4:00 a.m., hora local.
"Hasta el momento, no hay ningún ‘acuerdo' sobre ningún alto el fuego ni cese de operaciones militares", escribió, aunque agregó: "Siempre que el régimen israelí cese su agresión ilegal contra el pueblo iraní a más tardar a las 4:00 a.m., no tenemos intención de continuar nuestra respuesta después".
El lenguaje del funcionario iraní es duro y reafirma la narrativa oficial de que Irán fue víctima y no instigador del conflicto. "Israel lanzó la guerra contra Irán, no al revés", insistió. Sin embargo, su mensaje contiene una cláusula temporal y condicional que, en los hechos, se alinea parcialmente con el cronograma anticipado por Trump, quien había dicho que el alto el fuego se iniciaría seis horas después de su anuncio, con Irán como primer actor en cesar sus operaciones, seguido por Israel doce horas después.
Aunque Bagheri evita utilizar términos como "negociación" o "acuerdo", lo cierto es que la oferta de suspender la ofensiva si cesa la agresión israelí implica una forma de entendimiento tácito, con condiciones impuestas pero no incompatibles con los términos del anuncio estadounidense. En otras palabras, se trata de una tregua disfrazada de ultimátum.
Trump había celebrado esta noche la supuesta resolución del conflicto, asegurando que "la guerra de los 12 días" había terminado. Fuentes diplomáticas en Washington y Doha confirmaron que mediadores de Qatar y Turquía estuvieron involucrados en contactos indirectos entre ambas partes, aunque sin reconocer oficialmente un acuerdo.
"Que Dios bendiga a Israel, que Dios bendiga a Irán, que Dios bendiga Oriente Medio, que Dios bendiga a Estados Unidos de América y que Dios bendiga al mundo", escribió Trump, más temprano.
El acuerdo anunciado por el presidente norteamericano implica una tregua escalonada: Irán iniciará el alto el fuego seis horas después del anuncio, una vez cumplidas sus "misiones finales"; doce horas después será el turno de Israel, y a las 24 horas se proclamará formalmente el fin de las hostilidades. Trump celebró el desenlace como un triunfo diplomático de su gobierno: "Esta es una guerra que podría haber durado años y destruido todo Oriente Medio, pero no lo hizo, ¡y nunca lo hará!", sostuvo.
Trump aseguró que "durante cada ALTO AL FUEGO, la otra parte se mantendrá pacífica y respetuosa" y anticipó que "el mundo anunciará oficialmente el FIN DE LA GUERRA DE LOS 12 DÍAS".
Guerra entre Israel e Irán ¿sólo 12 días?
La guerra entre Israel e Irán comenzó el 11 de junio, cuando aviones israelíes, primero, y estadounidenses, después, lanzaron una serie de ataques sobre instalaciones nucleares, bases militares y centros de mando en territorio iraní. Las operaciones apuntaron a sitios estratégicos como Natanz, Isfahán y la región de Fordow.
Irán respondió con una ofensiva masiva de misiles y drones sobre Tel Aviv, Haifa, Beersheba y otros puntos neurálgicos del territorio israelí. Aunque la mayoría de los proyectiles fueron interceptados, se registraron daños materiales considerables y decenas de víctimas civiles en ambos países.
El conflicto escaló con rapidez y generó alarma internacional por el riesgo de una guerra regional. Las amenazas de cerrar el estrecho de Ormuz, los bombardeos a la base estadounidense de Al Udeid en Qatar y las advertencias del primer ministro Benjamín Netanyahu sobre una posible eliminación del líder supremo Ali Khamenei tensaron aún más el escenario.
Por ahora, el mensaje iraní siembra dudas sobre la efectividad del alto el fuego anunciado por Trump. Pero también deja abierta una puerta: si Israel detiene sus ataques, Irán podría frenar los suyos. La clave será si ambos cumplen esa secuencia, lo cual transformaría la negación formal iraní en una aceptación de facto.