Fiscal de facto, por Indira Huilca
Después del ingreso por la fuerza de Patricia Benavides a la sede del Ministerio Público la semana pasada, el pacto mafioso busca imponernos, a toda costa, otro títere que les permita capturar una de las pocas instituciones que aún no han logrado someter. Y decir "a toda costa", no es una exageración. Como ocurrió en la instalación de este régimen, la complicidad de los mandos militares y policiales es indispensable para asegurar decisiones arbitrarias y violentas que carecen de legalidad y legitimidad.
PUEDES VER: EDITORIAL | La maniobra golpista
Desde ayer circula una directiva firmada el lunes por el comandante general de la Policía, Víctor Zanabria, en la que se ordena a todas las dependencias policiales del país reconocer a Benavides como Fiscal de la Nación de facto. En el documento, además, se dispone otorgarle protección policial con carácter de “urgencia”. A estas órdenes escritas se suma la información sobre una posible detención “en flagrancia” contra la fiscal de la Nación, Delia Espinoza. Un nuevo golpe que no puede ser tolerado y que debe convocar a los sectores democráticos a tomar las calles.
No se trata solo de Benavides, quien fue destituida por favorecer a su hermana, la jueza Enma Benavides, en una investigación penal donde se le acusa de beneficiar a narcotraficantes. A su prontuario se suma el caso “Valkiria”, que la involucra en una red de tráfico de influencias con congresistas, con el objetivo de manipular la elección del Defensor del Pueblo, inhabilitar a la fiscal Zoraida Ávalos y destituir a los miembros de la anterior Junta Nacional de Justicia.
Con Benavides o sin ella, las bancadas del pacto mafioso en el Congreso ya han activado su plan B: la reorganización del Ministerio Público. No es una obsesión reciente. Para el fujimorismo del periodo 2016-2021, la Fiscalía fue el objetivo central. Hoy, han sumado como cómplices a Perú Libre. La movilización popular es nuestra principal fuerza frente al autoritarismo. Pero a las calles deben sumarse otras formas de lucha. Es urgente que los líderes y candidatos de los partidos que se asumen como oposición dejen de actuar de forma aislada o en clave electoral. La lucha política es ahora.