Disfrutar en una terraza con vistas a Barcelona mientras se degusta un udon frío en Kasa Hanaka
La fórmula de restaurante-cafetería que ha cosechado el favor de los barceloneses en el centro cívico Vil·la Urània, de Sant Gervasi, se replica desde enero en el Casal de Entidades Mas Guinardó, en la plaza de Salvador Riera de Horta-Guinardó. El nuevo establecimiento dispone de una gran terraza dispuesta como balcón con unas impresionantes vistas de Poble Nou y Villa Olímpica de Barcelona y hasta de Badalona y ofrece menús a precios populares a partir de 13,90 euros un udon a elegir con guarnición y agua incluida. En el emplazamiento de Mas Guinardó se da la bienvenida al verano con una propuesta gastronómica fresca, sabrosa y sorprendente: el nuevo Cold Tanuki Udon, un plato tradicional japonés servido frío, perfecto para combatir el calor . Este udon de verano llega con la siguiente combinación de ingredientes: virutas crujientes de tempura (tenkasu), tomate cherry fresco, algas wakame y un sabroso huevo marinado (ajitsuke tamago). Para quien prefiera una opción vegana se puede sustituir el huevo por tofu. El nombre de este udon hace honor al tanuki, el divertido y travieso animal del folclore japonés. El toque crujiente del tenkasu recuerda a las redondeces del simpático tanuki, símbolo de alegría y picardía. Ser la cafetería de este singular centro cívico marca carácter y también los horarios. Por eso Kasa Hanaka no tiene servicio de cenas, de momento, porque están en negociaciones para hacerlas posibles y poder disfrutar de las maravillosas vistas de la terraza sin que se moleste a los vecinos, puesto que el Casal se encuentra en altura y en una plaza sin viviendas cercanas. El establecimiento bulle de actividad durante todo el día, con desayunos y vermuts antes de los almuerzos y luego con el tardeo que se prolonga hasta la noche con todo tipo repostería japonesa y tapas. No hay que dejar de probar entre las tapas las exquisitas patatas bravas niponas, al «caliu» con salsa de tomate y sichimi togarashi con all-i-oli de miso , pero también el wakamole japonés, con una base de guacamole clásico, con pico de gallo de pepino y wakame, aliñado con aceite de sésamo y con totopos o el hummus de edamame, una cremosa alternativa al clásico hummus de garbanzos, con salsa de kimchi y limón y topopos que también puede ser vegano. Las tres tapas al precio de 7,5 euros son ideales para el aperitivo o el tardeo. En Kasa Hanaka cambian de udon cada quince días y siempre mantienen dos, de manera que cada mes se puede acudir a degustar uno nuevo a cargo de Aya Hanaka, esposa de Daniel Casanova, pareja que regenta este singular proyecto. Junto con el udon frío, se puede elegir también ek «Nikomi udon», la máxima expresión de la tradición japonesa , elaborado a base de nikomi udo, que significa a fuego lento y es el tipo de cocina que más se ama en Kasa Hanaka porque sd elabora a base de lento «chu-chup» a la japonesa, con caldo de shitake con tofu, aburaage, wakame y edamame. Uno de los secretos del éxito de todos los udon de este establecimiento son los propios fideos, importados de Japón, como buena parte del resto ingredientes. Tienen una textura que tiene poco que ver con los que suelen prodigarse por estos lares, porque en Kasa Hanaka son firmes, gruesos y absolutamente naturales. Se sirven recién hechos para que mantengan su aspecto apetitoso y su gusto más cremoso pero nada flácidos. Y no se pueden dejar de probar sus postres, donde brillan opciones como el shortcake de fresas o el cheesecake de matcha o el de queso con sésamo negro, un toque exquisito.