Los injustos
Como tantas cosas en la vida, le debo a Borges la primera noticia que tuve, hace ya algunos años, sobre la leyenda judía de los «justos ocultos». En su ‘Libro de los seres imaginarios’, los describía como «treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios». Estos Tzadikim Nistarim o Lamed Wufniks, de acuerdo a la denominación en hebreo y en yiddish, respectivamente, debían cumplir con algunos requisitos: ser pobres, ser buenos, no conocerse entre sí y, lo más importante, no saber que ellos mismos eran unos de estos «secretos pilares del Universo». En el momento en que uno de los justos se reconocía como tal, dejaba de serlo. Llama la atención que hayan sido los... Ver Más