El fracaso por las buenas
Si las pinturas de Sijena deben salir del MNAC será, o debería ser, porque un debate de equipos técnicos variados y equilibrados lo decide. Y si se quedan, lo mismo. Siempre he estado en contra de que, en cuestiones de patrimonio, se hable de la propiedad por encima de otras consideraciones. Como vaticiné —y me fastidia— hemos logrado otro fracaso colectivo ejemplar en este asunto. Ni Illa el suave ni Azcón el amenazador hacen otra cosa que otorgar rango nacional a este naufragio. La trampa saducea fue urdida en el Patronato del MNAC al invitar a Aragón a unirse a la comisión con (o más bien contra) las tres administraciones rectoras del museo catalán: Ayuntamiento, Generalitat y Ministerio de Cultura.... Ver Más