World News

Más allá del show de la OTAN

La cumbre de la OTAN ha sido en buena parte un show preparado a propósito para complacer al volátil presidente de Estados Unidos, y está por ver si los compromisos que han salido de ahí se convertirán en algún momento en una alternativa para la seguridad europea

Qué es la OTAN, para qué sirve y quiénes son sus países miembros

El acuerdo político — que suele ser sinónimo de impreciso, no vinculante, y a saber qué pasa al final — de la OTAN incluye un compromiso de llegar a un gasto militar del 3,5% PIB dentro de diez años — no el 5%, no ahora— y un presupuesto del 1,5% para “proteger” la “infraestructura crítica” y otros extras donde gobiernos europeos ya cuentan con meter casi cualquier cosa (el Reino Unido hasta medidas para contener los precios de los alimentos).

Esta última partida de seguridad en sentido amplio ha pasado más desapercibida pero suena especialmente importante para España e incluye más preparación y protección civil. Se trata, por ejemplo, de construir refugios para extremos climáticos u otras emergencias de seguridad y dar formación a la población para que sepa dónde ir o qué hacer en caso de emergencia. Después de tanto cachondeo con el kit de emergencia recomendado por la Comisión Europea, ya vimos el 28 de abril el tesoro que era tener una radio o unas botellas de agua.

Los europeos en la parte más occidental del continente somos unos privilegiados por la geografía y la casualidad de la historia. La población española está entre las que más apoyo y empatía han mostrado de manera continuada a Ucrania, con un nivel de respaldo incluso al envío de tropas a menudo parecido al de países más cercanos. Aun así, la idea de bombas cayendo en tu casa o la del vecino es, por suerte, una abstracción lejana.

Pero lo que no es una abstracción son los ciberataques, incendios y hasta asesinatos a menudo inexplicados y que se han producido en los últimos meses en España. El asesinato en particular de un desertor del ejército ruso despertó el temor por “los escuadrones de la muerte”, como explicaba el New York Times en esta investigación. Los planes de sabotaje en otros países pasan a menudo por España, escondite habitual de sospechosos, como cuenta esta otra investigación del Guardian. Y todavía sorprende la ligereza con la que parece haber pasado en el debate público el intento de asesinato de un político en España en un atentado supuestamente ligado al régimen iraní.

La cumbre de la OTAN ha sido en buena parte un show preparado a propósito para complacer al volátil presidente de Estados Unidos, y está por ver si los compromisos que han salido de ahí se convertirán en algún momento en una alternativa para la seguridad europea. Sorprende lo poco que se habló de la guerra ahora mismo en suelo europeo mientras el debate se centraba en cómo estará o no el mundo en 2035.

En febrero, el recién elegido canciller alemán, Friedrich Merz, decía que para esta cumbre de La Haya tal vez la OTAN ya no existiría en la forma en la que la conocemos. Vista la reticencia de Trump una vez más a reafirmar su compromiso con el artículo 5 de la defensa mutua, está bastante claro que la organización ya es otra cosa aunque los aliados sigan fingiendo que no ha pasado nada.

Pero el asunto de fondo está claro, sea o no Trump presidente: si los europeos quieren ser autónomos y asumir su defensa tienen que coordinarse mejor y tienen que invertir en sistemas de seguridad propios. Puede que sea más fácil para los políticos y las opiniones públicas que el plan se empiece a construir en otro foro sin Estados Unidos, pero eso también requiere tiempo para hacer planes estratégicos como los que ya tiene la OTAN, que incluye la lista de las “capacidades” a las que dice el presidente Pedro Sánchez que España puede llegar gastando menos que los demás.

Dejar una vez más que la sustancia se pierda en el círculo improductivo del politiqueo en que se han especializado ya los partidos en España es negar la realidad y decepcionar un poco más a una población que ya desconfía mucho de los políticos, considerados la principal fuente de bulos y corrupción como en casi ningún otro país europeo.

Читайте на сайте