Las altas temperaturas aumentan la del interior de un coche, pero provocan muchos otros efectos
El aumento de la temperatura de un coche estacionado al sol se produce, sobre todo, por la radiación infrarroja, que representa más del 50 % de la energía solar. Esa radiación penetra en el habitáculo a través de los cristales y calienta las superficies interiores, que irradian ese calor en forma de radiación infrarroja de onda larga.