David Bailey: «Me gusta el entusiasmo que tenía Picasso por todo»
Seductor, atractivo, carismático, descarado, brillante, talentoso y divertido, pero también pícaro, muy sexual, arrogante, exasperante y «un poco cabrón». Así definen quienes le conocen al fotógrafo que puso el mundo patas arriba y se hizo tan famoso como sus retratados. Aquel niño disléxico de familia de clase obrera en el East End londinense acabó siendo amigo de las estrellas (a los 25 años ya era una celebridad) y amante –en cuatro ocasiones, marido– de alguna de sus musas, casi todas modelos. El fotógrafo británico David Bailey (Leytonstone, Londres, 1938) se convirtió en un icono, una leyenda . Apasionado de la ornitología (desde niño estaba obsesionado con los loros), tiene una innata e insaciable curiosidad visual, una necesidad de desafiar y... Ver Más