El operativo contra los incendios de la Junta aumenta la vigilancia ante la ola de calor
La Junta de Castilla y León alerta sobre las condiciones meteorológicas adversas que afectarán a la Comunidad entre este sábado, 28 de junio, y el próximo martes, 1 de julio. Se esperan temperaturas máximas de entre 33 y 39 grados y mínimas de 18 a 21 , junto con rachas de viento de hasta 60 kilómetros, baja humedad relativa y tormentas secas, lo que incrementa notablemente el riesgo de incendios forestales. Ante este escenario, el operativo Infocal (dispositivo de lucha contra los incendios forestales) ha activado medidas extraordinarias de vigilancia y prevención , y solicita a la ciudadanía la máxima responsabilidad en sus actividades en el entorno natural. Desde la dirección del Servicio de Incendios Forestales se ha ordenado a las jefaturas territoriales de Medio Ambiente intensificar la vigilancia, manteniendo en estado de alerta máxima los puestos de observación, autobombas, cuadrillas, agentes medioambientales y celadores. Por otra parte, se extremará la vigilancia en zonas agrícolas próximas al monte, especialmente durante las labores de cosecha. Se recomienda suspender esta actividad si coinciden vientos superiores a los 30 kilómetros con temperaturas por encima de los 30 grados, condiciones que aumentan considerablemente el riesgo de incendio, recoge Ical. La Junta hace un llamamiento a la responsabilidad individual y colectiva para proteger nuestro patrimonio natural en una de las épocas de mayor peligro. La colaboración ciudadana es esencial para prevenir incendios y garantizar la seguridad de todos. El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha invitado así a que la gente conozca y visite el medio natural «extraordinario» de Castilla y León, pero que lo hagan con «sensatez» y evite cualquier tipo de fogatas y brasas fuera de los lugares donde estén autorizados ante la previsión de altas temperaturas. «No hace falta realizar una relación de cuáles son las cosas que hay que hacer y todo aquello que el sentido común indica que puede provocar un incendio», ha afirmado Suárez-Quiñones, quien ha aclarado que los agricultores y ganadores «saben perfectamente lo que tienen que hacer, porque son grandes profesionales», por tanto es un «aviso general de prudencia en el uso del monte», ha añadido.