Cuando el filete eres tú
Cada vez que un fondo de inversión pone el foco en algo nos deja a oscuras. No falla. Después de la vivienda, la nueva víctima en la cruz de su mirilla son los restaurantes . Los restaurantes ya no necesitan cocineros. Necesitan ingenieros de computación, programadores, telecos y demás perfiles matemáticos. La comida es lo de menos. Salir a cenar se ha convertido en una prueba de acceso al MIT, una experiencia entre 'bytes' y códigos-fuente que está convirtiendo cenar fuera en una verdadera tortura. Todo empieza mal. Llamas a un sitio nuevo que tiene buenas referencias y contesta un asistente virtual que te pide los datos de la reserva. Después de cinco minutos al teléfono, recibes un mensaje con... Ver Más