Tregua macarena
Hace hoy una semana que a los macarenos se nos paró el corazón. Esa Virgen de la Esperanza que amaneció en su camarín, aún siendo el icono universal de siempre, nos miraba diferente, como queriéndonos decir algo que no alcanzamos a entender. Era la misma, pero en el fondo sabíamos que no. Algo fallaba. La intervención de mantenimiento que el profesor Arquillo le había practicado fue muy desafortunada y todavía no sabemos los porqués. Tampoco estuvo acertada la junta de gobierno, que gestionó con precipitación y falta de transparencia una crisis sin precedentes. Nadie habría querido estar en su pellejo. Lo cierto es que las primeras horas fueron un cúmulo de decisiones inapropiadas que desataron un terremoto de emociones del... Ver Más