Una 'liga de filiales' en 2ª RFEF
En algún rincón de España, una tarde cualquiera de domingo, un chaval de 18 años baja del autobús del filial con los auriculares puestos. Al otro lado del campo espera un central de 33 con las rodillas castigadas por años de fútbol sin focos. El chico corre, encara, arranca. El veterano aguanta, mide, achica. No hay cámaras. No hay VAR. Pero hay si hay la realidad de un duelo.