Sergio Gutiérrez, analista inmobiliario, sobre el precio de la vivienda en 2026: «Seguiremos viendo subidas, pero en zonas muy concretas»
En un ascenso que parece imparable, los precios de la vivienda —tanto en venta como en alquiler— se han convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza para miles de españoles. Comprar una casa es cada vez más difícil, y alquilar una, especialmente en las grandes ciudades o zonas turísticas, se ha vuelto misión casi imposible. A esto se suma el auge de los pisos turísticos, que sigue tensionando el mercado residencial.
En este contexto, el experto inmobiliario Sergio Gutierrez lanza una visión clara sobre lo que ocurrirá con el precio de la vivienda en los próximos meses. «El 75% de la población piensa que la vivienda seguirá subiendo en 2026«, comienza explicando.
Gutierrez se basa en los datos de una encuesta del CIS que asegura también que un 18% de los encuestados cree que los percios se mantendrán el año que viene. «Solo el 4% cree que va a bajar», añade.
El experto, por su parte, coincide con esa mayoría que cree que los precios seguirán a la alza. «El desequilibrio entre oferta y demanda sigue siendo descomunal», pero añade que «hay zonas que pueden estar llegando a su límite». Esto se explica porque «la financiación bancaria se limita a lo que la gente que se hipoteca puede llegar a pagar y hay zonas donde ya están al limite», concluye.
El precio de la vivienda en 2026
Pese a que el precio de la vivienda ha encadenado varios trimestres al alza, el mercado podría estar entrando en una fase de estabilización parcial. Así lo cree Sergio Gutiérrez, que anticipa un 2026 con subidas más moderadas y focalizadas: «Seguiremos viendo subidas, pero las fuertes de este año se van a limitar a zonas muy concretas«, señala. Las grandes capitales, como Madrid, Barcelona o Málaga, seguirán liderando el encarecimiento del metro cuadrado, mientras que otras zonas podrían registrar una desaceleración más visible.
Más allá de la evolución de la oferta y la demanda, Gutiérrez pone el foco en un elemento menos tangible, pero igual de decisivo: la percepción del comprador.»El precio de la vivienda va muy ligado a esta encuesta. La gente se siente más cómoda comprando una casa si piensa que el próximo año valdrá mucho más.
Si no pensara eso y se imaginara que puede bajar, pensaría mucho más antes de comprar», explica. Según el Banco de España, el esfuerzo financiero que supone comprar una vivienda ya supera el 35% de los ingresos medios del hogar, el umbral considerado de riesgo. Aun así, la expectativa de revalorización sigue siendo uno de los principales motores de la demanda.