El corazón, en un puño de Alberto Conejero
Mantener en vilo al otro, sujetar la entraña ajena, apretarla hasta que salga del pecho el aliento, es algo que muy pocos consiguen, saben o se arriesgan a hacer. El dramaturgo Alberto Conejero sí. Él domina la fuerza, el deseo y el castigo que la belleza tiene deparada para quienes se atreven a descifrarla. Porque la hay. En la muerte, la locura, la injusticia y en el estigma hay belleza. La hay. Y Conejero lo sabe. En una misma ciudad, su 'Leonora' en Conde Duque y su 'Laurencia' en la calle Príncipe, nos colocan en el lugar más incómodo que prodiga la verdad al hacerse visible: el daño. El corazón en el puño que Alberto Conejero consigue en su teatro... Ver Más