Jorge Llopis, perito judicial de arte, contundente sobre el valor de las obras robadas en el Museo del Louvre: «No es rentable»
El domingo amaneció en Francia con un escándalo nacional por el robo de nueve joyas de valor incalculable en el Museo del Louvre . Esto ha provocado un trauma en el país vecino similar al incendio de la catedral de Notre Dame en abril de 2019. En una operación de solo siete minutos , un grupo de cuatro ladrones encapuchados sustrajo nueve joyas napoleónicas e imperiales de la Galería de Apolo, la sala donde se exhiben las Joyas de la Corona Francesa. Entre ellas, el collar de esmeraldas de la reina María Luisa de Austria, la pieza hurtada más antigua. Tanto esta como las demás joyas robadas tienen un valor importantísimo a nivel patrimonial, aunque un experto en falsificaciones pone en duda el valor real que poseen estas gemas que estaban situadas en una sala no muy lejana a la que se encuentra La Gioconda. Jorge Llopis, perito judicial de arte, comentó en el programa Herrera en COPE , con Alberto Herrera, la sorpresa que se puede llevar más de uno. «Una cosa es el valor patrimonial y otra es el valor de la pieza. El valor de estas piezas es incalculable por lo que son. Pero, a lo mejor, desmontadas, nos podemos encontrar que las piedras no fuesen tan buenas . Nos hemos encontrado muchas veces con robos de piezas de joyería antigua con gemas espectaculares que no eran tan buenas». Por eso, para Llopis, no tiene ningún sentido «desmontar este tipo de piezas», lo que considera «una pérdida de tiempo, sería destrozar el objeto. Por las piedras en sí y el oro en sí no es rentable, no se van a poder vender esas piezas», señala. « Al deshacerlas o desmontarlas te puedes encontrar con un chasco, no sería la primera vez », recalca. «Automáticamente, en una pieza robada ya hay una depreciación. Porque ya está buscada ya sufre una depreciación importante. Normalmente una pieza en el mercado negro baja automáticamente a un 10% o un 15% de su valor», advierte Jorge Llopis. Por eso mismo, este perito judicial de arte sugiere la intención que se puede esconder tras el robo del pasado domingo en el Louvre. «Cuando vi que no se estaban dando imágenes de las piezas y eran piezas de importancia, empecé a pensar en una opción de artnapping ». Este término, procedente del inglés, se utiliza para referirse al robo de obras de arte con el objetivo de pedir un rescate por ellas . «Es una modalidad que se puso en marcha hace 20 años y consiste en el secuestro de piezas de obras de arte que no se van a vender y que tienen un valor importantísimo a nivel patrimonial», explica Llopis. «En este caso me entraba más en esa posibilidad de una opción de artnapping tratándose del valor patrimonial e institucional de estas piezas». Llopis recuerda que esta práctica comenzó «con instrumentos musicales que se robaban a concertistas . 'Si quieres tocar tu violín, o pagas o a lo mejor el violín empieza a arder '. Evidentemente, se pagaba y no se denunciaba, se iba más rápido así que una investigación policial».