¿Cómo interpretar la etiqueta de eficiencia energética? Comienza a ahorrar en tu factura de luz
Una de las principales preocupaciones en cualquier hogar es saber cómo controlar el consumo energético para reducir la factura de luz a final de mes. Los electrodomésticos son responsables de gran parte de este gasto, por lo que conocer si pertenecen a la categoría de eficiencia energética a b c d e f g, así cómo la mejor manera de utilizarlos, puede marcar una gran diferencia en el coste de la energía en la factura de luz. Sigue leyendo y descubre qué es la etiqueta de eficiencia energética, qué tipos de electrodomésticos consumen más y los mejores trucos para ahorrar en tu factura de luz.
¿Qué es la etiqueta de eficiencia energética y cómo interpretarla?
Explicado de la manera más simple posible, la etiqueta de eficiencia energética es un adhesivo con el que cuentan la mayoría de electrodomésticos y aparatos electrónicos. Gracias a ella, podemos saber de forma sencilla cuánto consume cada producto para elegir aquellos que gasten menos luz y, de paso, ahorrar en nuestra factura de electricidad.
Interpretarla es una tarea muy sencilla y nos brindará grandes beneficios a la hora de elegir los electrodomésticos que nos permitan consumir menos energía en nuestro hogar. Para empezar, en la etiqueta del producto verás 7 clases de eficiencia energética, con colores que van desde el verde (el mejor) al rojo (el peor) y las letras de la A a la G. En cada uno de los extremos, la A indica que ese aparato es el que consume menos energía y la G que es el que consume más. Saber cuál es la clase exacta de tu electrodoméstico será tan sencillo como fijarte en la flecha negra con una letra blanca dentro justo al lado del dibujo de las etiquetas de colores.
Además de la información relativa a su eficacia, en la etiqueta podrás encontrar otra información importante, como, por ejemplo, una media del consumo que refleja el uso medio anual de ese electrodoméstico en casa, y un código QR que te llevará a la base de datos europea de productos (EPREL), donde podrás ver todos los detalles del aparato.
Clasificación de electrodomésticos según su etiqueta de eficiencia energética: ¿cuáles consumen más?
A la hora de elegir un electrodoméstico, es imprescindible que te fijes en su etiqueta de eficiencia energética y valores cuál de todos ellos entra en tu presupuesto y, además, puede ser beneficioso para ahorrar en la factura de energía de tu hogar. Para ayudarte, te dejamos una comparativa sobre aquellos que consumen más:
- A (verde oscuro): son los electrodomésticos más eficientes, con un consumo inferior al 55 % de la media. Por ejemplo, freidoras de aire o lavadoras de alta eficiencia que ahorran bastante energía frente a modelos tradicionales.
- B (verde): ocupan el segundo escalón en cuanto a eficiencia y consumen entre el 55 % y el 75 % de la media. Un ejemplo podría ser una lavadora estándar de gama media, que gasta un poco más que una de clase A.
- C (verde claro): último nivel de alta eficiencia, con consumo entre el 75 % y el 90 % de la media. Podemos encontrarla en secadoras con bomba de calor, que consumen menos que las convencionales.
- D (amarillo): tienen un consumo intermedio, entre el 90 % y el 100 % de la media. Por ejemplo, un lavavajillas básico que no ajusta la cantidad de agua según la carga.
- E (naranja claro): consumo moderado, entre el 100 % y el 110 % de la media. Ejemplo: aires acondicionados portátiles que consumen más que los fijos de alta eficiencia.
- F (naranja oscuro): dispositivos con consumo alto, entre el 110 % y 125 % de la media. Podemos encontrar esta etiqueta en los termos eléctricos antiguos o radiadores tradicionales.
- G (rojo): menor eficiencia, consumo superior al 125 % de la media. Son aparatos muy antiguos o poco eficientes, que aumentan nuestra factura eléctrica e impactan de manera negativa al medioambiente. Lo recomendable es reemplazarlos por modelos más eficientes cuando sea posible.
Consejos para ahorrar en tu factura de luz
Si has llegado hasta aquí, te habrás dado cuenta de la importancia que tiene invertir tu dinero en electrodomésticos con un consumo eficiente para ahorrar en tu factura de luz. ¡Pero eso no es todo! Sí, además, aprendes algunos trucos a la hora de hacerlos funcionar, podrás ahorrar aún más energía y sacarle el máximo partido a tus aparatos.
- Usa programas ECO siempre que sea posible: lavadoras, lavavajillas y secadoras suelen tener ciclos ECO que consumen menos agua y electricidad. Aunque son más largos, el ahorro energético compensa.
- Lava la ropa a baja temperatura: ¿sabías que lavar a 30 °C en lugar de 60 °C puede reducir el consumo de energía hasta en un 60 %?
- Desenchufa los aparatos eléctricos cuando no los uses: aunque no te des cuenta, mantener los electrodomésticos encendidos en modo stand-by puede encarecer hasta un 10 % tu factura de luz. Desenchufar los dispositivos que no estés utilizando puede hacerte ahorrar hasta 20 € al mes.
- Mantén los electrodomésticos limpios: mantener en buen estado nuestros electrodomésticos, por ejemplo, limpiando los filtros de los aires acondicionados o descongelando el frigorífico regularmente, mejora la eficiencia y reduce el consumo energético de nuestros aparatos.
- Ajusta la temperatura del agua al lavar: la mayoría de la ropa puede lavarse con agua fría o a temperatura ambiente, permitiéndonos no solo ahorrar energía, sino también proteger los tejidos.
- Cocina de forma eficiente: guarda el secreto: utilizar el microondas en lugar del horno puede ahorrar entre un 60 % y un 70 % de energía.
- Aprovecha las horas de menos consumo: si tienes una tarifa con discriminación horaria, programar tus lavadoras o lavavajillas en las franjas de menor coste puede reducir significativamente tu factura eléctrica.